Cuando más estaba convencido de la victoria, Millonarios se tropezó en el departamento de Boyacá y consumó una derrota muy dolorosa en el estadio La Independencia de la ciudad de Tunja. Por la fecha 11 de la Liga Betplay, enfrentó al Boyacá Chicó en un escenario donde el azul prácticamente fue local, más allá de que la taquilla fue para el ‘ajedrezado’.

En Tunja, Millonarios se vio sorprendido por Boyacá Chicó luego de una fiesta azul en las gradas de La Independencia. Boyacá Chicó sorprendió con dos goles en el primer tiempo y dejó casi sentenciado el juego, más allá de que se esperaba la reacción del embajador que nunca fue posible. Las caras largas se comenzaron a ver, además de mucha rabia por la caída.
Para la segunda parte se vio algo más de rebeldía de los azules, pero no fue suficiente. La anotación del descuento fue en el minuto 56 tras cabezazo de Andrés Llinás. Después del 2-1, el juego sucio fue el protagonista en la cancha y el árbitro Héctor Rivera está en el ojo de la polémica por varias amonestaciones y tarjetas rojas, como la mostrada a David Mackalister Silva, que terminó de herir a Millonarios.

El manejo arbitral, más la frustración por la derrota, parece que fue el motivo para que los ánimos subieran de tono en Millonarios y todo se trasladara a los camerinos de La Independencia, donde presuntamente habría sido golpeado el jugador Jacobo Pimentel, hijo de Eduardo y que no vio minutos contra Millonarios.
Comunicado de prensa de Boyacá Chicó
En el comunicado de prensa del Chicó, se dan detalles de lo que pasó en Tunja y afirma que lo ocurrido es una situación grave, “cobarde e inaceptable” contra el jugador, quien iba al camerino y no tuvo participación en el partido.
#Deportes ⚽ | Momentos de tensión se vivieron en el partido entre #Millonarios FC y #BoyacáChicó FC, disputado en el Estadio La Independencia, donde se registró una fuerte discusión entre jugadores de ambos equipos dentro del estadio. 🏟️#NoticiasDígame #LigaColombiana #Fútbol pic.twitter.com/PWyaKYSSw6
— Dígame.com.co (@DigameMM) March 16, 2026
Boyacá Chicó afirma que Jacobo Pimentel fue abordado y golpeado con un “objeto contundente en la cabeza”. El club habla de un ataque a mansalva por la frustración que generó la derrota cuando Millonarios era más favorito a la victoria. También mencionan al portero Diego Novoa como uno de los implicados en la agresión.
Diego Novoa, el señalado
“Dentro de estos hechos se encuentra plenamente identificado Diego Alejandro Novoa Urrego, quien, desde el inicio del segundo tiempo y pese a encontrarse en condición de suplente, ya había evidenciado en repetidas oportunidades una actitud alterada y violenta durante el partido, al punto de ser sancionado por el árbitro en el minuto 72 cuando se encontraba en el banco de suplentes”, dice el Chicó en el comunicado.

“Se trata de un hecho de la mayor gravedad, aún más reprochable si se tiene en cuenta que nuestro jugador jamás ha estado vinculado, ni en su vida personal ni en su vida profesional, a actos de violencia”, puntualiza el club boyacense.
Para rematar, Boyacá Chicó aleja rumores de que existiera confrontación e igualdad de condiciones: “Hubo una agresión cobarde contra un jugador indefenso, originada en la frustración de quienes no pudieron imponerse en la cancha”.
