El Servicio Nacional de Aprendizaje reveló hace algunas horas una cifra alentadora respecto al mercado laboral, más exactamente el de los aprendices del SENA, que son estudiantes a punto de graduarse o ya graduados, que llegan a empresas para realizar sus pasantías o tener su primer trabajo.
De acuerdo con las cifras, el SENA indicó que, con corte al 9 de junio de 2026, se han suscrito 260.351 contratos de aprendizaje, lo que representa cerca del 70 % de la meta anual de 371.000 contratos proyectada para este año.

Precisaron que, tras los indicadores de la entidad, el Contrato de Aprendizaje mantiene un comportamiento sólido y continúa consolidándose como una herramienta fundamental para la formación y vinculación laboral de los aprendices del país, al tiempo que fortalece las condiciones de protección social establecidas en la Ley 2466 de 2025.
En términos de cifras, el SENA indicó que de las 42.000 empresas obligadas a cumplir cuota de aprendizaje, cerca del 80 % mantiene activos contratos de aprendizaje, lo que ratifica la necesidad de estas de contratar a estos profesionales.

El SENA aclaró que, existe una denominada cuota de monetización, que es un aporte que hacen las empresas cuando no contratan aprendices por distintas razones. Sin embargo, este aporte no es considerado una multa.
“Es importante aclarar que la monetización no es una multa. Es una de las opciones previstas por la ley para que las empresas cumplan con su cuota de aprendizaje. Además, estos recursos tienen una destinación específica: el 50 % se dirige al Fondo Emprender para impulsar nuevas empresas y unidades productivas; el 25 % se destina a cerrar brechas de formación entre zonas urbanas y rurales, especialmente para jóvenes campesinos; y el 25 % restante beneficia a aprendices que no cuentan con contrato de aprendizaje”, explicó David Garzón García, director de Promoción y Relaciones Corporativas del SENA.

Precisan que la monetización registró un incremento moderado durante el periodo de transición normativa. Al comparar abril de 2025 con abril de 2026, la proporción de empresas que optaron por esta modalidad pasó del 9,3 % al 12,5 %.

“Antes de la Reforma Laboral no contratar un aprendiz implicaba una monetización de al menos un salario mínimo en cada uno de los casos. Después de la Reforma Laboral, la monetización quedó en 1.5 salarios mínimos, es decir, la tarifa se incrementó 50 %. Adicional a eso, si la monetización está indexada al salario mínimo, tendrá el mismo comportamiento de los aumentos que se le han dado al salario vital.”, agregó Garzón García.

