La economía colombiana mantuvo un crecimiento moderado en febrero de 2026, de acuerdo con el más reciente boletín del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) publicado por el Dane. Según el informe, la actividad económica registró una expansión anual de 1,65 % en su serie original, lo que refleja una leve aceleración frente a los resultados del mismo mes del año anterior.
El ISE sirve como predictor de lo que será el PIB, en este caso del primer trimestre de 2026. En términos ajustados por efecto estacional y calendario, el aumento del ISE fue de 1,55 %, lo que permite una comparación más precisa entre periodos.

Mientras las llamadas actividades primarias (sector agropecuario y explotación de minas y canteras) y secundarias (industrias manufactureras y construcción) registraron caídas o crecimientos marginales en febrero, las terciarias, asociadas a servicios y comercio, lideraron el avance del ISE.
Las cifras del Dane muestran que las actividades primarias se contrajeron 2,08 %, evidenciando las dificultades que aún enfrenta este segmento productivo. Este desempeño responde tanto a la menor producción y a la caída de precios —como en el caso del café— como a los desincentivos que han afectado sectores como el de hidrocarburos y la minería.

Entretanto, las actividades secundarias mostraron un crecimiento leve de 0,40 %, lo que sugiere una recuperación aún incipiente de la industria, que pasó la mayor parte de 2025 en terreno negativo.
Las actividades terciarias, por su parte, fueron las que sacaron la cara por la economía, al liderar con un avance anual de 2,55 %, impulsadas por comercio, transporte y actividades administrativas.

Estos resultados reabren el debate sobre qué tan sano es el crecimiento que está registrando el país, pues evidencia que lo que más avanza es el consumo, mientras que la inversión sigue muy rezagada.
Precisamente, en el acumulado del año, entre enero y febrero, la economía creció 1,54 %, ligeramente por debajo del 1,61 % registrado en el mismo periodo de 2025.

Las cifras del Dane refuerzan los anuncios recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, entidades que ajustaron a la baja sus pronósticos para el crecimiento económico de Colombia en 2026, citando factores como volatilidad global, desafíos fiscales y baja productividad. El FMI prevé un 2,3 % en su informe de abril de 2026, mientras el Banco Mundial estima un 2,2 % en su actualización del mismo mes.
Para ambos organismos, los riesgos internos que afectan hoy al crecimiento económico nacional son la baja productividad, la informalidad y el deterioro fiscal, mientras que los riesgos externos están asociados a la volatilidad financiera global y al menor dinamismo en el comercio, producto especialmente de los conflictos en Oriente Medio.
