El Comando Sur de Estados Unidos (Southcom) informó que el domingo 4 de octubre realizó un nuevo ataque contra una embarcación rápida que, según información de inteligencia estadounidense, estaba involucrada activamente en actividades de narcotráfico. La operación dejó cuatro personas muertas.

De acuerdo con el comunicado de SOUTHCOM, la acción fue ejecutada por la Joint Task Force Western Hemisphere bajo la dirección del Comando Sur. La embarcación se desplazaba por una zona descrita por las autoridades estadounidenses como una ruta establecida para el tráfico de drogas.
El organismo aseguró que la inteligencia disponible confirmó la participación de la nave en estas actividades.

El ataque hace parte de una campaña militar estadounidense iniciada en septiembre de 2025 contra embarcaciones que Washington vincula con organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Según el balance difundido por medios estadounidenses a partir de los reportes militares, la operación del domingo elevó a 71 el número de ataques contra este tipo de embarcaciones y a al menos 235 las personas muertas.
La campaña se ha desarrollado principalmente en el Caribe y el Pacífico oriental. Sin embargo, las cifras sobre su alcance varían dependiendo de la fuente y de la forma en que se contabilizan las personas desaparecidas. Un seguimiento independiente de las operaciones registra 71 ataques y 238 muertos, incluyendo personas desaparecidas que se presumen fallecidas.
🇺🇸❌🚤 U.S. Southern Command says Joint Task Force Western Hemisphere carried out a lethal strike on a go-fast vessel operating along an established narco-trafficking route in the Caribbean. SOUTHCOM intelligence assessed the vessel was involved in drug trafficking. Four… pic.twitter.com/uaO4x2byy5
— DDF NEWS (@ddfmarketing1) October 5, 2026
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas operaciones forman parte de una estrategia para combatir a grupos que consideran vinculados al denominado “narcoterrorismo”. El Gobierno de Donald Trump ha defendido las acciones bajo el argumento de que Estados Unidos mantiene un conflicto armado con organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas. La Casa Blanca también ha reforzado durante 2026 sus programas contra los carteles y las redes de distribución de estupefacientes.
No obstante, las operaciones han generado cuestionamientos internacionales sobre su fundamento jurídico y sobre la información utilizada para determinar que las embarcaciones atacadas estaban involucradas en actividades ilícitas. En septiembre, un relator especial de Naciones Unidas señaló que los ataques estadounidenses podrían contravenir el derecho internacional y afectar el derecho a la vida.
En el caso más reciente, SOUTHCOM no informó qué tipo de drogas habría transportado la embarcación, tampoco identificó a las cuatro personas fallecidas ni presentó públicamente detalles adicionales sobre la carga o la organización criminal a la que presuntamente pertenecían.
La operación ocurre mientras Washington mantiene su estrategia militar contra las rutas marítimas que considera utilizadas por redes de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental.
La cifra de 71 ataques y 235 muertos corresponde al balance citado en reportes recientes sobre la información militar estadounidense; el seguimiento independiente consultado contabiliza 238 fallecidos al incluir desaparecidos presuntamente muertos.
