En Estados Unidos, la recta final para la presentación de impuestos vuelve a poner presión sobre millones de contribuyentes que buscan cumplir con los plazos establecidos por la autoridad fiscal. La fecha límite del 15 de abril marca el cierre del periodo para declarar (aunque existe la posibilidad de solicitar una prórroga automática de seis meses).

Presentar correctamente la declaración implica reportar ingresos, deducciones y la información financiera del ciudadano, todos estos datos son verificados por las autoridades fiscales. Errores, omisiones o inconsistencias pueden derivar en sanciones, multas o retrasos en devoluciones, lo que obliga a los contribuyentes a revisar cuidadosamente cada dato antes de enviar su documentación.
El excomisionado del Servicio de Impuestos Internos (IRS), Danny Werfel, en diálogo con CNN alertó sobre el impacto del uso de la inteligencia artificial (IA) en la realización de este proceso.

Primero, explicó que el Estado utiliza esta herramienta dentro del sistema tributario; sin embargo, el manejo de la IA por parte de contribuyentes en plataformas abiertas representa un riesgo. “Cuidado con las soluciones genéricas”, advirtió, al señalar que estas herramientas no han sido diseñadas ni probadas para garantizar precisión en el cumplimiento fiscal.
El problema central radica en la naturaleza de estas plataformas. A diferencia de los programas especializados en impuestos, las herramientas de IA de uso general no están entrenadas específicamente para interpretar la normativa tributaria ni los cambios recientes en la ley, incluyendo nuevas deducciones introducidas en reformas recientes. Esto puede derivar en respuestas incompletas o incorrectas frente a situaciones fiscales complejas.
Además, la calidad de las respuestas depende directamente de la información que el usuario introduce; esto se traduce en que, si los datos son incompletos o las preguntas no están formuladas con precisión, el resultado puede ser erróneo.

Otro punto crítico es la seguridad de la información, y es que, al utilizar estas plataformas, los usuarios pueden estar entregando datos financieros sensibles sin tener claridad sobre cómo serán almacenados o utilizados. Esta falta de control representa un riesgo adicional en un proceso que maneja información altamente confidencial.
Por otra parte, está la posibilidad de que las declaraciones asistidas por la inteligencia artificial sean “marcadas” por los sistemas fiscales, lo que implicaría revisiones adicionales y retrasos en procesos como la devolución de impuestos, tal como lo explicó Werfel.

Para tener un proceso adecuado, es fundamental revisar cuidadosamente los cálculos, verificar datos como el número de identificación fiscal y asegurarse de incluir toda la documentación necesaria antes de presentar la declaración.
Quien requiera una ayuda particular puede hacer el proceso con el Asistente Interactivo de Impuestos del IRS o con un asesor profesional privado. Adicionalmente, los contribuyentes mayores de 60 años pueden obtener asistencia gratuita para la declaración de impuestos en un centro VITA (Servicio Voluntario de Asistencia y Asesoramiento Tributario para Personas Mayores) o llamando al 800-906-9887.
