La leche contiene nutrientes esenciales como calcio, proteínas y azúcares que pueden beneficiar a las plantas. Estos nutrientes ayudan a fortalecer las paredes celulares, mejoran la estructura del suelo y promueven su crecimiento saludable.

A continuación, los pasos para utilizar este producto como abono:

Paso 1: Diluir la leche

Es importante diluir la leche antes de usarla para evitar problemas de mal olor y exceso de nutrientes que podrían dañar las plantas. La proporción recomendada es una parte de leche por nueve partes de agua (1:9).

Ejemplo:

  • 1 taza de leche
  • 9 tazas de agua
La leche contiene nutrientes que puede ayudar al crecimiento de las plantas. | Foto: Getty Images

Paso 2: Aplicar la mezcla

  • Riego de las plantas. Puede usar la mezcla de leche y agua para regar las plantas una vez al mes. Asegúrese de no exceder esta frecuencia para evitar la acumulación de residuos.
  • Aplicación foliar. Llenar una botella con atomizador con la mezcla y rociarla sobre las hojas de las plantas. Esto puede ayudar a combatir enfermedades fúngicas y promover la salud general de la planta.
La leche contiene nutrientes que puede ayudar al crecimiento de las plantas. | Foto: Getty Images

Paso 3: Monitorear las plantas

Observar las plantas después de la aplicación para asegurarse de que no haya signos de daño, como hojas amarillas o marchitas. Si nota algún problema, reduzca la frecuencia de uso o diluya aún más la mezcla.

Beneficios de la leche como abono

  • Calcio. El calcio es esencial para el crecimiento celular y la formación de paredes celulares fuertes.
  • Microorganismos beneficiosos. La leche puede promover el crecimiento de microorganismos beneficiosos en el suelo, mejorando su estructura y salud general.

Precauciones

  • Evitar el exceso. Demasiada leche puede causar malos olores y atraer plagas.
  • No usar leche con saborizantes o aditivos. Utilizar solo leche natural, sin saborizantes ni aditivos, ya que estos pueden ser perjudiciales para las plantas.
  • Almacenamiento adecuado. Si no usa toda la mezcla de una vez, debe guardarla en un lugar fresco y oscuro, pero no por mucho tiempo, ya que puede descomponerse y perder sus beneficios.

Abono con avena

El portal Cocina Vital explicó cómo realizar un fertilizante a base de avena que podría mejorar la salud de la tierra que se encuentra en las macetas y, por lo tanto, mejorar el desarrollo de las plantas que allí se encuentren.

“Este fertilizante de avena es perfecto para la época de lluvia y frío, en especial porque las plantas se ven afectadas”, explica el portal.

Los ingredientes necesarios para la realización del abono son: una taza de avena, un litro de agua y una botella con rociador.

Preparación:

1. Licuar la avena hasta que se haga polvo.

2. Vaciar el polvo obtenido en agua y esperar una hora a que repose.

3. Colar la avena.

4. Al líquido obtenido agregar otra taza de agua para diluirlo.

5. Agregar en la botella y rociar en las plantas.

6. Poner a las plantas todas las noches para que absorba los nutrientes.

7. Cada dos meses se debe preparar una nueva mezcla.