Desde hace varios años, Tuti Vargas es una de las creadoras de contenido de belleza y crecimiento personal que han logrado sobresalir en el mercado de las redes sociales en Colombia, pues gracias a su pasión y creatividad, obtuvo miles de seguidores en sus perfiles, quienes de manera constante están atentos a cada una de las actualizaciones de su vida y sus nuevos proyectos laborales.
Sin embargo, en medio de una reciente entrevista para el canal de YouTube El rincón de los errores, la mujer, de 35 años, abrió su corazón y reveló algunos detalles de lo que fue la adicción a las drogas que padeció en sus años de adolescencia.
“Con una amiga nos dio la curiosidad de probar drogas y era la cocaína, entonces probamos y ahí me quedó encantando; entonces, eso era una salida los miércoles, jueves, viernes, sábados, domingos..., todo el tiempo. Fue un consumo muy corto, pero muy intenso, fueron como unos seis meses porque mi mamá se dio cuenta, si no, yo creo que hubiera seguido”, dijo.
Además, reveló cómo fue el momento en el que fue confrontada por su familia luego de que encontraran restos del producto que consumía escondidos en lugares de la habitación.
“Me acuerdo perfectamente el día en el que mi mamá me llama y me pregunta que dónde estoy, que me fuera ya para la casa. Cuando llego a mi casa, mi mamá me abre la puerta. Ella estaba destrozada, vuelta nada, y mi papá también. Tenían la droga ahí y me preguntaron que qué era (...). En ese momento, siento el primer sacudón fuerte de mi vida al ver a mis papás así, al sentirme yo así, con esa culpabilidad, con ese vacío”, contó.
No obstante, debido a que sus padres se preocuparon demasiado por la situación que la joven estaba atravesando, buscaron ayuda profesional.
“Entré a una terapia con una psicóloga y el síndrome de abstinencia con esa droga es tenaz porque es una de las drogas más adictivas que hay, y empiezo a ver cómo era que estaba funcionando todo mi universo interior, a analizar tantos silencios guardados y tanta soledad”.
Para finalizar, aclaró que en compañía de su psicóloga logró romper patrones e identificar el trasfondo de la situación, por lo que tuvo una pronta recuperación.
“Yo duré con el psicólogo unos tres meses y, desde ahí, nunca volví a consumir drogas de ese tipo. Eso yo lo agradezco porque esa versión mía, de ese momento, era una adolescente llena de vacíos, de miedos, de temores, que no sabía qué hacer porque tenía muchas emociones represadas”, añadió.