El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro fue ingresado este lunes 9 de enero a un hospital del estado de Florida, en el sureste de Estados Unidos, tras presentar fuertes dolores abdominales, informó la prensa del país suramericano.
Según detalló el diario brasileño O Globo, el exmandatario fue llevado exactamente al hospital AdventHealth Celebration, localizado a las afueras de la ciudad de Orlando. La salud del exmandatario empezó a estar en la lupa, luego de que durante una campaña electoral de 2018 fuera herido con arma blanca. Después de ese hecho, el ultraderechista ha tenido que someterse al menos a cuatro intervenciones.
El exmandatario ha presentado varios episodios de dolor abdominal, por lo que esta no es la primera vez que sería hospitalizado, una de las más recientes se presentó a mediados de noviembre, cuando fue ingresado en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Brasilia (la capital).
Esta última hospitalización ocurre justo un día después de que cientos de sus partidarios asaltaran la sede de los tres poderes del Estado en Brasilia, en un episodio que recordó el vivido el 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos.
Bolsonaro gobernó Brasil entre 2019 y 2022, y viajó a suelo norteamericano el mes pasado, previo a la juramentación de Lula da Silva como sucesor. En uno de sus últimos mensajes públicos en Twitter el domingo, el exjefe de Estado calificó de “infundado” cualquier señalamiento que lo relacionara con los saqueos y destrozos en las sedes institucionales.
“Repudio las acusaciones, sin pruebas, que me atribuyó el actual jefe del ejecutivo de Brasil. A lo largo de mi mandato siempre me mantuve dentro de las cuatro líneas de la Constitución, respetando y defendiendo las leyes, la democracia, la transparencia y nuestra sagrada libertad”, dijo en uno de sus pronunciamientos.
Petro y Boric rechazaron ataques
La irrupción de cientos de bolsonaristas en el Palacio de Planalto, el Congreso y el Tribunal Supremo continuaron (este lunes) generando rechazo de algunos líderes regionales. Entre ellos los presidentes de Chile, Gabriel Boric, y su par colombiano, Gustavo Petro.
Ambos sostuvieron un encuentro en el Palacio de la Moneda donde aprovecharon para condenar, de manera conjunta, “el golpe de la extrema derecha contra la democracia” y coincidieron en que se trató de “acciones inaceptables”. Tras el asalto en la sede de los tres poderes “no puede haber matices” para determinar responsables, subrayó Boric.
“Estas acciones son inaceptables. Los silencios cómplices también y no pueden ser relativizadas ni obviadas”, agregó el mandatario de la nación austral, quien urgió a organismos internacionales para que no se ‘pasen por alto’ ataques como el de la jornada anterior. Su llamado en particular lo hizo a la OEA.
“Buscaremos con urgencia la convocatoria a una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) con el objetivo de que el resto de los países de la región se pronuncien al respecto. El desafío no es menor, porque es la democracia lo que está en juego”, dijo.
Por su parte, el mandatario colombiano consideró que estaba “en peligro la democracia; está en peligro el pacto democrático de las Américas, porque no es un problema exclusivamente sudamericano. Lo mismo que pasó en Brasilia pasó en Washington. Un poquito más ‘blanquitos’ los de Washington, pero fue lo mismo. Es un golpe de extrema derecha contra algo que no quieren: la democracia”.
A la condena internacional se sumaron los presidentes de Estados Unidos, México y Canadá en una declaración conjunta que divulgó la Casa Blanca. En el texto no solo rechazaron los ataques sino que expresaron su apoyo a las “instituciones democráticas”.
*Con información de Europa Press y AFP.
Petrobras intensificó en Brasil la seguridad en sus refinerías por las protestas
Las acciones en Brasil cayeron luego de las protestas que se dieron por los seguidores del expresidente Jair Bolsonaro contra el actual presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Según informó CNBC, se ven muebles dañados apilados frente al Palacio do Planalto luego de una protesta de los partidarios del expresidente brasileño Jair Bolsonaro contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El nuevo presidente se vio obligado a declarar poderes de emergencia y cerrar el centro de la capital durante 24 horas hasta que se restableciera el orden.
De igual forma, Lula Da Silva informó que el gobierno estaba persiguiendo a los financistas de los disturbios en el vecino país y acusó “a las fuerzas de seguridad de ‘incompetencia, mala fe o malicia´ al permitir que los manifestantes, algunos de los cuales pedían una intervención militar para derrocar a Lula o restaurar a Bolsonaro en el poder, accedieran a los edificios gubernamentales”.
De igual forma, según CNBC, el mandatario brasileño acusó al expresidente Bolsonaro de alentar a los “fanáticos fascistas”, el cual lo negó. El citado medio dijo que los hechos se han comparado con el ataque del 6 de enero de 2021 al edificio del Capitolio de los Estados Unidos por parte de los partidarios del expresidente derrotado Donald Trump.
Con medidas
Por su parte, Latin Trade, informó que Petróleo Brasileiro SA (Petrobras) intensificó la seguridad en sus refinerías debido a las protestas como medida de precaución luego de amenazas contra activos, incluida la planta de combustible más grande de Brasil.
Según se informó, dichas amenazas fueron detectadas por la unidad de inteligencia de la compañía que monitorea las comunicaciones en las redes sociales de los partidarios del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro.
De acuerdo con Reuters, “la compañía controlada por el estado dijo el domingo por la noche que todos sus activos y refinerías estaban operando normalmente”.