El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, logró este martes los delegados suficientes para convertirse en el candidato demócrata para las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre tras su victoria en los estados de Georgia y Mississippi en unas elecciones primarias en las que no ha tenido rival desde su inicio, arrasando prácticamente en todas las votaciones.
Biden alcanzó la cifra de 1.968 delegados de los 3.934 en juego, por lo que matemáticamente ya es el candidato del Partido Demócrata, si bien su nominación se hará oficial durante la Convención Nacional, que se celebrará en Chicago el próximo mes de agosto.
“Me siento honrado de que la amplia coalición de votantes que representan la rica diversidad del Partido Demócrata en todo el país hayan depositado su fe en mí una vez más para liderar nuestro partido, y nuestro país, en un momento en el que la amenaza que supone (el expresidente Donald) Trump es mayor que nunca”, aseguró Biden, según la cadena de televisión estadounidense CNN.
Asimismo, ha advertido de que la “libertad y la democracia” se encuentran en un riesgo no visto desde “la Guerra Civil” estadounidense (1861-1865). “Los votantes tienen ahora que tomar una decisión sobre el futuro de este país. ¿Vamos a levantarnos y defender nuestra democracia o dejar que otros la derriben?”, añadió.
Duro discurso
En su intervención ante el Congreso la semana pasada, Biden pronunció uno de los discursos más duros jamás vistos desde el podio del Congreso. Lo que solía ser una intervención formal se convirtió en un mitin.
Atacó una y otra vez a Trump por “inclinarse” ante el presidente ruso, Vladimir Putin, y ser una amenaza para la democracia estadounidense, y trató de títeres a los congresistas republicanos de la Cámara de Representantes por, según él, cumplir sus órdenes.
Otro de sus objetivos era aliviar las inquietudes de los votantes sobre su edad, 81 años. Lo hizo con un tono de voz firme y replicando a las interrupciones de algunos trumpistas en un tono directo, aunque suavizado con bromas.
Los donantes han sido generosos y él utilizará el dinero en marzo para hacer campaña en todos los estados en disputa.
La vicepresidenta Kamala Harris, que durante el discurso se levantó para aplaudir a su jefe, viajará a Arizona y Nevada para centrarse en los votantes latinos.
“Joe Biden se ha propuesto llegar a los votantes donde están y salvar nuestras divisiones”, dijo la presidenta de la campaña, Jen O’Malley Dillon.
Entre tanto, Trump, “con una agenda perdedora y corto de liquidez”, está “cooptando activamente a los votantes decisivos”, añadió.
Trump tiene problemas financieros por sus múltiples batallas legales, incluido un caso penal por, presuntamente, haber intentado alterar su derrota electoral de 2020 ante Biden y una multa por fraude civil de 355 millones de dólares.
Esta vez, Biden está muy por detrás de Trump en las encuestas, pero el discurso anual sobre el estado de la Unión le dio la oportunidad de presentar sus ideas a millones de telespectadores.
Con información de Europa Press