La guerra en Ucrania tiene un nuevo capítulo, a casi año y medio del inicio de hostilidades por parte del ejército ruso de Vladímir Putin. Esta vez fue por las declaraciones del jefe mercenario ruso del grupo paramilitar Wagner, Yevgeny Prigozhin, quien dijo este viernes que la versión oficial respaldada por el Kremlin de por qué Moscú invadió Ucrania se basaba en mentiras inventadas por los altos mandos del ejército.
Durante meses, Prigozhin ha estado acusando gravemente al ministro ruso de Defensa, Sergei Shoigu, y al máximo general de Rusia, Valery Gerasimov, de ser totalmente incompetentes para su cargo, pero este viernes rechazó por primera vez las principales justificaciones de Rusia para invadir Ucrania el 24 de febrero del año pasado, en lo que Putin y sus aliados han calificado como una “operación militar especial”.
Las polémicas declaraciones del general marcan una ruptura entre el ejército prorruso y el Kremlin. “El Ministerio de Defensa está tratando de engañar a la sociedad y al presidente y contarnos una historia sobre cómo hubo una agresión loca de Ucrania y que planeaban atacarnos con toda la OTAN”, dijo Prigozhin en un videoclip difundido en Telegram, así como calificó el relato de ser una “hermosa historia”.
“La operación especial se inició por diferentes razones. La guerra era necesaria para que Shoigu se convertiera en mariscal y pudiera obtener una segunda medalla de ‘Héroe de Rusia’. La guerra no era necesaria para desmilitarizar o desnazificar Ucrania”, contó en el vídeo difundido también a través de redes sociales que ha generado un gran rechazo contra el Kremlin.
Finalmente, declaró que “la guerra había sido necesaria para adquirir bienes materiales para dividir entre la élite gobernante de Rusia”. Prigozhin es el líder más destacado de la milicia prorusa privada Wagner, la cual estuvo al frente de la captura de la ciudad ucraniana de Bakhmut el mes pasado y ha sido un bastión clave para las conquistas rusas en tierras ucranianas.
Wagner ha sido la fuerza de combate más efectiva de Rusia, y ha disfrutado de una libertad inusual para criticar públicamente al gobierno de Moscú, aunque nunca se han animado a criticar directamente al presidente ruso Vladímir Putin, ya que es finalmente de quien depende su apoyo y financiación en última instancia para sus operaciones militares a lo largo del continente.
Sin embargo, las últimas afirmaciones del coronel van directamente en contra de la justificación de la guerra dada por el mismo Putin. Cuando envió a sus fuerzas armadas a Ucrania, el mandatario ruso dijo que era con el propósito final de desmilitarizar y desnazificar un país que representaba una amenaza para Rusia y toda su población.
El líder del Kremlin ha presentado el conflicto en territorio ucraniano como una lucha existencial contra una alianza occidental que quiere utilizar a Ucrania como plataforma para destruir a Rusia militarmente a través de una formación hecha por los enemigos de Rusia junto a la OTAN, que terminaría en un conflicto a gran escala.
Por ahora, no ha habido ninguna respuesta inmediata de parte del Ministerio de Defensa ruso, que ya ha ignorado las quejas anteriores de Prigozhin, o al menos lo han hecho en público. Tampoco hubo una reacción inmediata del Kremlin, que en el pasado se ha negado a comentar sobre los arrebatos del general en contra de las decisiones tomadas por el Ejército de Rusia.
Acusaciones de bombardeo
El jefe de la milicia Wagner, clave en la ofensiva militar rusa en Ucrania, acusó este viernes al ejército regular de Moscú de bombardear sus bases y llamó a la población a sublevarse contra el mando militar.
El ejército negó esas acusaciones y las calificó de “provocación”, en tanto que los servicios rusos abrieron una investigación contra el jefe del grupo de mercenarios, Yevgueni Prigozhin, por tentativa de amotinamiento.
Prigozhin, considerado durante un tiempo como aliado cercano del presidente ruso, Vladimir Putin, fue ganando influencia política y se lanzó en una confrontación con autoridades políticas y militares, que ahora parece haber desbordado el campo de la retórica.
Las tropas rusas “han llevado a cabo bombardeos, bombardeos con misiles, contra nuestras bases de retaguardia” en el frente ucraniano, declaró Prigozhin en un mensaje de audio.
“Un gran número de nuestros combatientes murió”, agregó, prometiendo “responder” a esos ataques.
“El comité de comando del grupo Wagner decidió que hay que poner freno a quienes tienen responsabilidad militar en el país”, prosiguió el jefe de los mercenarios, de 62 años.
“Vamos a determinar las causas del caos”
“Somos 25.000 y vamos a determinar las causas del caos que reina en el país (...). Nuestras reservas estratégicas son todo el ejército y todo el país”, proclamó, llamando a “todos los que quieran” a unirse a sus hombres para “acabar con el desorden”.
El ejército ruso desmintió categóricamente las acusaciones de ataques: “Los mensajes y vídeos difundidos en las redes sociales por Y. Prigozhin sobre supuestos ‘bombardeos del ministerio ruso de Defensa contra bases de retaguardia del grupo paramilitar Wagner’ no se corresponden con la realidad y son una provocación”, indicó ese ministerio en un comunicado.
El Kremlin indicó que Putin está al tanto de todos los hechos relacionados con Prigozhin” y que “se están tomando las medidas necesarias”.
Poco después, los servicios de seguridad rusos (FBS) anunciaron la apertura de una investigación contra el jefe de Wagner por “llamamiento al motín armado”.
Priozhin explicó posteriormente que no pretendía protagonizar un “golpe de Estado”, sino organizar una “marcha por la justicia”.