El gobierno de México modificó un decreto que prohíbe el uso de maíz transgénico, clave para el forraje y la industria, y que había generado tensiones con Estados Unidos, su mayor socio comercial.
El decreto publicado este lunes permite utilizar ese tipo de maíz para la alimentación de animales y productos comestibles industrializados mientras se encuentran opciones para sustituirlo, aunque no dispone una fecha límite para ello.
“La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) podrá otorgar autorizaciones de maíz genéticamente modificado para alimentación animal y de uso industrial para alimentación humana”, dice el documento.
La disposición sustituye un decreto emitido en diciembre de 2020, en el que el gobierno ordenaba eliminar el uso de maíz transgénico hacia enero de 2024, pero no distinguía entre los distintos usos del grano.
La decisión había generado tensiones con Estados Unidos, pues México importa de ese país unas 17 millones de toneladas de la variedad transgénica de maíz amarillo, que es utilizado principalmente para el forraje y distintas industrias, entre ellas, la fabricación de alimentos industrializados como frituras.
El poderoso Consejo Nacional Agropecuario (CNA) de México había advertido que esa decisión afectaría “la seguridad alimentaria en América del Norte”, mientras Estados Unidos amagaba con recurrir a un panel de solución de controversias en el marco del acuerdo de libre comercio T-MEC.
A diferencia de ese grano, México es autosuficiente en la producción de maíz blanco, no transgénico, que es la base de la dieta de sus 126 millones de habitantes, principalmente en tortillas.
El nuevo decreto distingue ahora esa variedad de maíz y prohíbe que el grano transgénico sea utilizado en alimentos a base de masa como las tortillas.
El decreto también ordena la eliminación gradual del herbicida glifosato, cuyo uso quedará prohibido hacia el 31 de marzo de 2024.
‘Rey’ Zambada niega haber entregado a campaña de López Obrador
El narcotraficante mexicano Jesús ‘Rey’ Zambada negó este martes haber pagado siete millones de dólares a Gabriel Regino, subsecretario de Seguridad Pública de Ciudad de México, para una campaña electoral del actual presidente Andrés Manuel López Obrador.
Zambada aseguró en 2013 que pagó dicha cantidad a Regino para LA campaña presidencial en 2006 de López Obrador, quien por aquel entonces era jefe saliente del Gobierno del Distrito Federal y competía contra el expresidente Felipe Calderón.
“No pude haberlo dicho porque no es verdad”, indicó Zambada durante una sesión en el juicio celebrado en Brooklyn, Nueva York, contra el exministro de Seguridad mexicano Genaro García Luna, acusado de estar en “nómina” del Cártel de Sinaloa, según informó el diario El Universal.
El narcotraficante aseguró en la víspera que pagó cinco millones de dólares en dos sobornos distintos a García Luna, quien fue jefe de la Agencia Federal de Investigación (AFI), a través del abogado Óscar Paredes, quien trabajaba también para el cártel de Sinaloa.
Sin embargo, la defensa de Genaro aprovechó estos datos para cargar contra el narcotraficante, asegurando que en uno de los sobornos nombrados la cifra era diferente, según ha recogido el diario Milenio.
García Luna fue detenido en Dallas, en el estado de Texas, después de que presentaran cargos en su contra en Nueva York por conspirar para traficar con drogas y realizar declaraciones falsas, además de haber recibido millones de dólares del cártel de ‘El Chapo’.
El exsecretario de Seguridad Pública está acusado por vinculación con el crimen organizado por presuntamente tratar de ocultar la ayuda prestada a traficantes de droga. Podría enfrentarse a una pena mínima de diez años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
*Con información de AFP y Europa Press.