Los primeros días del 2022 fueron de horror para los habitantes del departamento de Arauca, donde una disputa por narcotráfico y control de territorialidad entre el ELN y las disidencias de las Farc generó una ola de violencia en esta zona del país.
Veintitrés personas asesinadas, más de 50 familias desplazadas y denuncias por reclutamiento, son algunas cifras que dejó ese enfrentamiento entre estos grupos al margen de la ley.
Las autoridades avanzan en las investigaciones sobre lo ocurrido y se ha dicho que hombres armados obligaron a las víctimas a salir de sus casas para asesinarlas y otras para ser trasladadas a Venezuela.
Por esa razón, distintos sectores han rechazado este actuar delincuencial de estos grupos que pelean por el control de las rutas del narcotráfico y han pedido justicia por el asesinato de las 23 personas.
Sin embargo, la Comisión de Paz del Congreso hizo un pronunciamiento en el que se pide al Gobierno del presidente Iván Duque dialogar con la guerrilla del ELN. “Como Comisión de Paz del Senado de la República expresamos nuestra voz de acompañamiento a la sociedad araucana que nuevamente sufre el flagelo de la violencia”, dicen los congresistas.
Agregan que llaman “a seguir trabajando por un proceso de paz con el ELN, con la más amplia participación social y ciudadana”. En el comunicado piden a los grupos al margen de la ley que respeten a la población civil y se abstengan de “agredir de cualquier forma a quienes el Derecho Internacional Humanitario protege”.
Además, proponen a quienes se están disputando el control territorial en Arauca a que pacten un cese al fuego de manera inmediata y con garantías de cumplimiento, aunque no explican cómo operaría su propuesta.
La carta está firmada por Antonio Sanguino; Roy Barreras; Alberto Castilla; Iván Cepeda; Guillermo García Realpe; Temistocles Ortega; Aida Avella; Alexander López; Pablo Catatumbo, Carlos Antonio Losada y Sandra Ramírez.
No obstante, los congresistas no mencionan nada sobre el accionar delincuencial del ELN que opera en varias zonas del país y comete diferentes delitos que han impedido que la mesa de conversación se reactive. En varias ocasiones el Gobierno del presidente Iván Duque ha dicho que la puerta del diálogo no está cerrada, pero antes la guerrilla debe renunciar a toda actividad delincuencial y eso es justamente lo que no ha ocurrido.
El diálogo de paz con el ELN se rompió después de que cometieran el atentado terrorista en la Escuela General Santander el 17 de enero de 2019, donde asesinaron a más de 20 policías que estaban en formación en ese lugar. En ese instante, el presidente Iván Duque tomó la decisión de suspender la mesa de diálogo que se adelantaba en La Habana (Cuba) y algunos guerrilleros permanecen desde ese entonces en la isla.