En la noche de este martes, 10 de octubre, una comisión de la Procuraduría General llegó hasta la cárcel La Picota, ubicada en el sur de Bogotá, con el fin de verificar la grave situación que han venido denunciando internos y sus familiares.
Los agentes del Ministerio Público verificaron que 3.300 personas privadas de la libertad en el Pabellón 3 están sin agua, lo que ha generado una grave situación de insalubridad.
Esto debido a la ruptura de un tubo madre y que las reparaciones iniciaron por parte de los guardianes y personas privadas de la libertad, pues ni la Empresa de Acueducto de Bogotá, ni la Unidad Especial de Servicios Penitenciarios (Uspec), han intervenido para resolver la situación.
Tras el envío de requerimientos a Inpec y Uspec, la Procuraduría logró que estas entidades se comprometieran a restablecer el servicio en las próximas 24 horas.
La falta de servicio de agua también implica una problemática de salubridad dentro de la cárcel La Picota, dado que los internos, por ejemplo, no están encerrándose en sus celdas porque están llenas de excrementos.
Aunque desde primeras horas del martes la Uspec trabajaría en el arreglo del tubo que está causando las afecciones en el servicio del agua, se van a tomar otras medidas, como el envío de carrotanques con el Distrito, como informó el Inpec a SEMANA.
Este martes, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) anunció que la falla presentada en el suministro de agua dentro de la cárcel La Picota se presentó como consecuencia de un daño al interior del penal y no por ningún tipo de suspensión del servicio o daño de alguna de las redes de acueducto.
“Tan pronto se conoció de la situación, la EAAB se puso a disposición de las directivas del penal y en estos momentos personal técnico se encuentra apoyando la reparación del daño presentado”, precisó la EAAB por medio de un comunicado.
El temblor del 17 de agosto que afectó a La Picota
El temblor que, al parecer, afectó las tuberías de La picota fue el registrado el jueves 17 de agosto en El Calvario (Meta), pero que se sintió en poblaciones de al menos nueve departamentos en Colombia, entre ellas, Bogotá.
El movimiento telúrico se registró a eso del mediodía, pero tuvo al menos 41 réplicas, conforme con el Servicio Geológico Colombiano, siendo una de 5,6 apenas minutos después, la de mayor magnitud.
Ese día, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) realizó una inspección a algunos edificios de la capital, como el World Trade Center, para descartar daños en infraestructura que pusieran en peligro a la ciudadanía.