La jueza 61 de conocimiento, en fallo de segunda instancia, ratificó que la captura de John Poulos fue legal. Pese al reclamo del ciudadano estadounidense, la funcionaria judicial indicó que no se presentó ninguna irregularidad en el operativo que se ejecutó en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Ciudad de Panamá.
En su momento, la defensa de Poulos advirtió que al ser detenido por las autoridades panameñas no se le leyeron sus derechos fundamentales. Igualmente, a su arribo a Colombia la Policía le impuso unas esposas que lo apretaron muchísimo, causándole una afectación en las muñecas.
“Las evidencias aportadas para respaldar el procedimiento de captura acreditan que la fuerza pública trató de una manera adecuada a John Nelson Poulos durante su aprehensión, no le infligió un daño o lesión corporal injustificada sobre sus muñecas”, precisó la funcionaria judicial.
Frente al tema de las esposas de color púrpura que se le pusieron, la jueza indicó claramente que -sin importar el color- están justificadas “para facilitar su conducción policial, de manera que su utilización no revela un despliegue desproporcionado de violencia estatal sobre el detenido”.
En el extenso análisis jurídico, la jueza tuvo en cuenta el hecho que Poulos, cuando fue recibido por las autoridades colombianas se abstuvo que un médico forense delegado por la Fiscalía lo examinara. Esto evitó confirmar soportar el dicho del ciudadano estadounidense quien aseguró que había sido maltratado durante su detención y traslado.
“Dichos cuestionamientos se quedaron en meras postulaciones carentes de respaldo suasorio las cuales no alcanzan a afectar la credibilidad de los documentos aportados por la Fiscalía de los cuales se aporta que la fuerza pública respetó la integridad física y la dignidad del procesado durante su aprehensión”, precisó la jueza de conocimiento.
Poulos llegó en la mañana de este viernes al complejo judicial de Paloquemao bajo un completo esquema de seguridad, vigilado por hombres fuertemente armado que lo trasladaron hasta la sala y no lo perdieron de vista en ningún momento. Incluso dentro de la sala, cuatro agentes portando armas de largo alcance lo vigilaron.
Para el próximo lunes 17 de abril está fijada la audiencia en la cual la Fiscalía General presentará el escrito de acusación en contra de Poulos. En el escrito se citan un arsenal de pruebas, entre documentos y testimonios, que permiten inferir que el ciudadano estadounidense asesinó a la DJ de 21 años y luego transportó su cuerpo sin vida hasta un basurero.
El fiscal de la Unidad de Vida que acusará a Poulos pondrá de presente las grabaciones que registró la cámara del octavo piso del edificio Cappadocia, en el norte de la capital de la República. En las imágenes, que en su momento fueron reveladas en exclusiva por SEMANA, se ve cómo en la noche del 21 de enero Poulos llega al lugar con la DJ.
El reloj marcaba las 10:43 p. m. cuando ingresan juntos al apartamento 802, el mismo que había arrendado Poulos mediante una aplicación. Pocas horas después aparece en el cuadro el estadounidense, pero esta vez cargando una pesada maleta de color azul, la cual montó en un carrito de supermercado.
Minutos después aparece Poulos en el estacionamiento montando, con dificultad, la maleta en el baúl del vehículo que también había alquilado. En esa misma maleta fue que apareció el cuerpo de la joven de 21 años con evidentes signos de tortura y golpes en su rostro y cuello. Estos videos son la prueba fundamental para demostrar que Poulos fue el autor del crimen.
El estadounidense entregó en un horario inusual el vehículo y acto seguido se dirigió, con toda naturalidad, hasta el aeropuerto El Dorado de Bogotá. Los investigadores señalaron que Poulos borró varios mensajes del chat de Valentina y arrojó su celular en un parque cercano a donde arrojó el cuerpo sin vida de la DJ.