El secuestro de Luis Manuel Díaz, papá Luis Díaz, fue la gota que rebosó la copa para que los colombianos prendieran las alarmas ante el exponencial crecimiento de los casos de secuestro en el país.
Según datos del Ministerio de Defensa, en los primeros nueve meses del año se reportaron 241 secuestros en Colombia. Estas retenciones ilegales se le atribuyeron a los grupos armados ilegales y a la delincuencia común.
Si se analiza en detalle este dato y el período en el que ocurrieron los hechos, no se reportaba un alza de estas magnitudes desde 2012. En los primeros cinco meses de ese año, se cometieron 146 secuestros.
En agosto pasado, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, notificó que en el primer año de gobierno del presidente Gustavo Petro los secuestros se dispararon en un 90 %, con un total de 293 casos.
El aumento de los secuestros se debe, en gran medida, según expertos, a la fallida ‘paz total’ del presidente Petro con los grupos armados ilegales. Un ejemplo de ello es el caso del ELN, guerrilla que secuestró al papá de Luis Díaz, en medio de una mesa de negociación con el Gobierno Nacional.
Alerta de la Defensoría
El defensor del Pueblo, Carlos Camargo, alertó sobre la agudización del secuestro en el país y su recurrencia en los departamentos de Arauca, Antioquia y Norte de Santander.
“De acuerdo con las cifras de nuestro Observatorio de Derechos Humanos, que recoge la información a través de las 42 regionales de la Defensoría del Pueblo, entre enero y junio de este año fueron reportados 32 secuestros en todo el país, mientras que en el mismo periodo del año anterior la cifra fue de 23. Es decir, un aumento del 39 %”, detalló Camargo.
Agregó: “El aumento de los secuestros nos quiere poner en jaque, su recurrencia en esos territorios son dos factores que se constituyen como una consecuencia directa de la agudización del conflicto armado en el país”.
En Colombia, los secuestros son cometidos por grupos armados ilegales como las disidencias de las Farc, el ELN y la delincuencia común que azota las zonas urbanas y rurales.