Suena el segundo Tik Tak de este jueves 16 de diciembre en SEMANA y lo hace por los lados de la petición que hizo ayer el expresidente Álvaro Uribe a la Fiscalía de la inspección de los mensajes por WhatsApp del expresidente Juan Manuel Santos.

Pues una petición bastante sorpresiva, si nos imaginamos siquiera por un momento que eso realmente va a llegar a ocurrir por petición de expresidente contra expresidente, que le revisan los WhatsApp a Juan Manuel Santos. Pero la petición de Uribe la Fiscalía, que llega por conducto de sus abogados Jaime Lombana y Jaime Granados, busca despejar la duda de si el expresidente Santos intervino o no con influencias indebidas sobre uno o varios magistrados de la Corte Constitucional, en una votación clave con respecto a la suerte judicial del expresidente Uribe.

Todo ocurrió en el ambiente de la definición de una tutela que interpuso el equipo de Uribe intentando tumbar una decisión considerada procesalmente absoluta por juristas expertos. Porque mediante ella el juez Cuarto Penal del Circuito de Bogotá equiparó las instancias de indagatoria y de imputación, que son completamente distintas.

La tutela llegó en esa cadena de revisiones a la Corte Constitucional y le correspondió la ponencia al magistrado Alejandro Linares, a quién en una de esas se lee el comentario de las llamadas, y por lo tanto según los abogados Lombana y Granados habría cometido omisión de denuncia y en la Corte habría habido tráfico de influencias, porque la conducta achacada a Santos habría pretendido que la Corte tomara la decisión que le fuese desfavorable a Uribe.

Por ese motivo, también piden revisar el celular del magistrado Linares, que no parece haber podido salir de este lío por cuenta de sus declaraciones y no es el único cuyos WhatsApp sería inspeccionados por influencias o sin ellas, la decisión terminó cinco cuatro contra Álvaro Uribe, por lo tanto, hay otros WhatsApp en interés de los abogados del expresidente Uribe para que sean inspeccionados por la Policía.

¿Y por qué las sospechas? Porque Santos fue nominador de la mayoría de los magistrados que votaron por el No y que tienen a Uribe aún envainado, digámoslo así, con las audiencias que se reanudarán el año entrante, en pleno despelote de las elecciones del Congreso y la definición de las coaliciones sobre sus candidatos en forma a la Presidencia, que por ahora solo son precandidatos, intensamente dedicados este fin de año a la conquista de electores, pues en ese ambiente continuará el juicio Uribe el año entrante.