El embajador de Colombia ante la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, por sus siglas en inglés), Armando Benedetti, generó un gran revuelo diplomático luego de que su esposa Adelina Guerrero Covo lo denunciara ante las autoridades de España de supuesto maltrato familiar mientras ambos se encontraban en ese país.

La Cancillería ya informó que se encuentra adelantando las investigaciones internas. Desde uno de los sindicatos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Unidiplo, se manifestaron en contra de los hechos y evidenciaron su preocupación por la supuesta actitud del embajador con sede en Roma.

Benedetti, por su parte, solo ha hecho un pronunciamiento en el que dijo que se está separando de su esposa y que se trata de un tema privado. “Lo que se ha dicho sobre una supuesta agresión no es cierto y no se ajusta al hecho en España. La verdad se demostrará en el tribunal español. En este momento me encuentro en medio de un proceso de divorcio que responde a la esfera privada y familiar y, por el bien de mis hijos, seré prudente”, aseguró el embajador.

El embajador Armando Benedetti fue denunciado por su esposa ante las autoridades españolas. | Foto: GUILLERMO TORRES

Sin embargo, desde la Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular de Colombia (Unidiplo), consideran que por la relevancia del caso y del personaje se debe tratar como un tema público. “Los hechos de violencia contra la mujer sobrepasan las esferas doméstica y privada, máxime cuando se trata de un alto funcionario que representa al Estado colombiano en el extranjero”, dijeron desde el sindicato.

Por su parte, le pidieron a la Cancillería que se evalúe quitarle la inmunidad diplomática a Benedetti con relación a la Convención de Viena de Relaciones Diplomáticas de 1961.

Igualmente, volvieron a insistir en que los cargos diplomáticos deben estar en manos de quienes cuenten con experiencia en el sector, más allá de cuotas políticas del Gobierno de turno. “Unidiplo reitera su llamado a priorizar el mérito en la política exterior. Este nuevo episodio vuelve a poner bajo la lupa la necesidad de contar con servidores públicos quienes, con las más altas calidades éticas y profesionales, representan y defienden los intereses del país y de nuestros connacionales en el exterior”, aseguró el sindicato.

Armando Benedetti junto a su esposa Adelina Guerrero Covo. | Foto: GUILLERMO TORRES

Resaltaron que desde febrero, cuando Benedetti fue designado en la FAO, evidenciaron su preocupación en el cargo diplomático, cuando venía de ser el representante diplomático en Venezuela. En ese momento decían que su nombramiento generaría un riesgo reputacional. Para ese entonces se generó la polémica en el Gobierno, en el que hubo diferencias que trascendieron a la opinión pública entre Benedetti y Laura Sarabia, hoy directora del Dapre, que en ese momento dejó por fuera a ambos del cargo.

Desde el sindicato de la Cancillería reconocieron que el Ministerio de Relaciones Exteriores haya actuado prontamente una vez se conocieron las denuncias de Guerrero en contra de su esposo.

La Cancillería anunció una investigación de control interno. | Foto: GUILLERMO TORRES

La Cancillería ha informado que “repudia y condena cualquier tipo de agresión o violencia contra la integridad de las mujeres”. Y que en el caso de Benedetti fueron informados de los hechos por parte de la Embajada en España. “La Cancillería ha activado los mecanismos oficiales para conocer lo sucedido e iniciar el protocolo correspondiente”, dijeron.

Y que en este caso, ya tiene conocimiento “la oficina de control interno disciplinario, y cuando tengamos resultados actuaremos conforme a la ley”.