El planeta vive tiempos difíciles por cuenta de la contaminación, la deforestación, el cambio climático y el calentamiento global, acciones que inciden directamente sobre la relación de las especies con su entorno y la posibilidad de poder permanecer en el tiempo.
En este sentido, un estudio publicado por American Geophysical Union (AGU) dio a conocer una cifra que preocupa no solo a la comunidad científica, sino a la humanidad en general, pues el planeta está próximo a alcanzar un punto de no retorno y el cual ya se alcanzó en las pasadas eras de extinción masiva que sufrió el mundo.
Según el análisis, la quema de combustibles fósiles avanza a un ritmo desenfrenado, elevando el nivel de CO₂ a tal punto de que se desencadene una desaparición masiva de especies, como ya sucedió en 19 ocasiones durante los últimos 534 millones de años.
Y es que la concentración promedio de CO₂ durante esos eventos fue de 870 partículas por millón de volumen (ppmv), cifra no muy lejana si se calcula que en la actualidad la concentración de este gas es de 421 ppmv.
Según la ONU, acudiendo a algunas proyecciones, al terminar este siglo la Tierra habrá alcanzado las 880 ppmv, un pronóstico catastrófico, pues el aumento de la contaminación durante los próximos 70 años será similar al que se vivió en eras pasadas, en las que diferentes especies desaparecieron de la faz de la Tierra por cuenta de la destrucción de su hábitat o de la alteración en las condiciones ideales para su supervivencia.
A esto se le ha denominado como la Extinción 10, un fenómeno que llevó a que el 6,39 % de las especies marinas desaparecieran hace 132,5 millones de años debido a los mismos niveles de C02 que había en el planeta para esa época.
Según los documentos, los habitantes del mar no están siendo afectados por el calentamiento global, sino por la presencia del gas, pues al llegar a los océanos, estos terminan siendo más ácidos y afectando a diferentes especies que sirven como base de la cadena alimenticia, desencadenando una catástrofe ecológica que significaría la pérdida de, aproximadamente, el 10 % de las especies que hoy habitan estas inmensas concentraciones de agua.
Los expertos en el tema no son muy optimistas, pues hablan de que en el pasado se vivieron cinco extinciones masivas de organismos multicelulares causadas por catástrofes naturales y que la sexta ya se está viviendo por cuenta de “la caza masiva, la transformación del medioambiente, el transporte de especies a otros ecosistemas, el calentamiento global, el crecimiento poblacional y las altas concentraciones de CO₂ en el ambiente”.
“Revertir esta primera extinción masiva antropogénica global requiere reducir las emisiones antropogénicas netas de CO₂ a cero, de manera óptima en un 2 % por año a partir de ya”, dice el estudio publicado por American Geophysical Union.
Y es que las cosas no parecen estar en orden, pues tan solo el año 2022 pasó a la historia como el periodo más contaminado desde que se lleva un control estricto de acumulación de gases en la Tierra, todo esto, por cuenta de las 26 gigatoneladas de dióxido de carbono que fueron lanzadas a la atmósfera de la Tierra siendo los principales responsables la industria aérea y la invasión de Rusia a Ucrania.
Habrá que esperar a que las naciones intenten corregir el rumbo del planeta a través de medidas que contribuyan a disminuir las emisiones de CO2 para poder hacer más lento el viaje de la Tierra a una nueva era de extinción masiva, donde el reino animal, en especial las especies que habitan los mares, serán las más perjudicadas.