El consejero delegado de Sony Interactive Entertainment, Jim Ryan, había adelantado en septiembre de 2020, en una entrevista con el Washington Post poco antes del lanzamiento de su PlayStation 5, que el modelo de Xbox Game Pass no es rentable para su negocio.
“Ya hemos tenido esta conversación antes y no vamos a seguir el camino de poner nuevos títulos en un modelo de suscripción. Cuestan muchos millones de dólares y, simplemente, no lo vemos como algo sostenible”, reconocía Ryan en aquel entonces.
Estas palabras han sido ahora refrendadas por el propio Ryan tras el lavado de cara de Plus: “Poner nuestros propios juegos en este servicio tras su lanzamiento, como bien saben, no es un camino que hayamos recorrido anteriormente, y no es uno que vayamos a seguir con este nuevo servicio”, aseguró en una entrevista a Games Industry con motivo del nuevo PlayStation Plus.
Los tres escalones en los que se divide PS Plus son: PS Plus Essential, PS Plus Extra y PS Plus Premium. El primero mantiene las mismas ventajas que el modelo de suscripción antiguo (dos juegos descargables al mes, descuentos exclusivos, almacenamiento en la nube de partidas guardadas y acceso al multijugador online) por 8,99 euros al mes, 24,99 al trimestre y 59,99 al año.
PS Plus Extra ofrece, por su parte, todas las ventajas de PS Plus Essential y el acceso añadido a una biblioteca de hasta 400 juegos de PS4 y PS5, incluyendo algunos títulos de PlayStation Studios, por 13,99 euros al mes, 39,99 euros al trimestre y 99,99 euros al año.
PS Plus Premium, finalmente, reúne todos los beneficios de Essential y Extra sumándoles hasta 350 títulos más entre los que se incluyen videojuegos de plataformas como PS1, PS2 y PS3 disponibles en ‘streaming’. Además, ofrece el acceso anticipado a ciertos juegos. Su precio es de 16,99 euros al mes, 49,99 al trimestre y 119,99 al año.
En ese sentido, la principal diferencia entre uno y otro modelo es que Xbox Game Pass sí pone al servicio de sus jugadores todos los juegos exclusivos de Microsoft Studios desde el primer día. Para ello, el consejero delegado de Gaming en Microsoft, Phil Spencer, se ha encargado de liderar la compra de varios estudios que sigan nutriendo su biblioteca de títulos, con Bethesda y Activision Blizzard como los casos con un mayor eco mediático.
Los de Redmond se reservan además la carta de hacer o no exclusivos los juegos de sus estudios comprados, como por ejemplo los pertenecientes a la saga Call of Duty, que por el momento sí seguirán publicándose en PlayStation.
Xbox, además, ve de forma positiva que su competencia avance en el desarrollo de esta modalidad y ha dicho que se trata de una muestra de que es una propuesta inevitable en la industria del videojuego.
El responsable de Xbox, Phil Spencer, cree que “permitir que los clientes jueguen los juegos que quieren jugar, donde quieren jugarlos y darles la opción de elegir cómo es “la respuesta correcta”. Además, el directivo celebró que los usuarios puedan tener la posibilidad de construir su propia biblioteca de juegos y saber cuáles son los planes de las compañías.
Que PlayStation pueda estar trabajando en la misma línea “tiene sentido” para el directivo, aunque no lo ve como una “validación” hacia su trabajo, sino que considera que es una muestra del camino que sigue la industria del videojuego, como ha señalado en declaraciones a IGN a finales de enero de este año.
“Debemos seguir innovando, seguir compitiendo, porque las cosas que estamos haciendo pueden ser ventajas que tenemos en el mercado hoy en día, pero solo se basan en que vamos primero, no en que hayamos creado algo que nadie más puede ir a crear”, concluyó el responsable de Xbox.
*Con información de Europa Press.