La coliflor se puede considerar como una de las verduras que más se utilizan en la cocina tradicional por su enorme versatilidad a la hora de prepararla en platos tanto sencillos como gourmet. Sin embargo, son pocos los que conocen sus beneficios en la salud.
En concreto, esta crucífera está llena de vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6 y ácido fólico), C, K y E. Además, contiene proteínas de origen vegetal; proporciona minerales vitales como el calcio, el magnesio, el fósforo, el potasio y el magnesio.
Su contenido en vitamina K posee propiedades antiinflamatorias que mejoran la circulación sanguínea. Así, se evita la acumulación de lípidos en la sangre, algo que podría derivar en problemas cardiovasculares como la aterosclerosis, según el portal Mejor con Salud.
De acuerdo con el magacín Medical News Today, también ayuda a prevenir enfermedades del corazón como la hipertensión o la regulación del colesterol, y de los huesos como la osteoporosis, además agrega fibra para tener una mejor digestión.
Por otro lado, se cree que las propiedades de este alimento también tienen relación con ayudar a mejorar el sueño, el movimiento muscular, el aprendizaje y la propia memoria, según el portal de salud y bienestar GastrolabWeb.
Otros beneficios de la coliflor
Favorece el balance de electrolitos
- Comer coliflor ayuda a equilibrar los electrolitos del cuerpo. Gracias a esto, el sistema nervioso realiza las transmisiones de los impulsos nerviosos y las contracciones musculares de manera correcta.
Aporta fibra
- La coliflor es rica en fibra dietética y esta es de mucha utilidad para la digestión, ya que favorece la eliminación de las toxinas del cuerpo. Por otro lado, el sulforafano protege el revestimiento del estómago y lo hace más resistente.
- Si a esto se le suma su contenido de kaempferol, con poder antiinflamatorio, comer coliflor es una excelente forma de disminuir el riesgo de padecer úlceras estomacales y cáncer de colon, según un artículo publicado en la revista Molecules.
Ayuda a mantener a raya a la diabetes
- Gracias a su contenido de vitamina C y potasio, el consumo regular de coliflor ayuda a reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Estos dos elementos regulan la glucosa en la sangre y metabolismo.
- Cuando los niveles de potasio son bajos, la glucosa puede elevarse y ser una amenaza importante si se sufre de diabetes. Por este motivo es fundamental que se consuma suficientes alimentos que mantengan los niveles de potasio estables.
Podría ayudar en la lucha contra el cáncer
- El sulforafano y los isotiocianatos contienen elementos antiestrógenos que pueden ayudar a retrasar el crecimiento de las células cancerígenas, según un estudio publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research.
Degeneración celular
- Por su alto contenido de vitamina C y antioxidantes, la coliflor puede ser eficaz para reducir el riesgo de envejecimiento celular propio de la edad, que en ciertos casos ocasiona ceguera.
- El sulforafano, además, ayuda a proteger los tejidos de la retina de los daños causados por el estrés oxidativo. Así ayuda a prevenir la discapacidad visual y enfermedades oculares como las cataratas.
Colesterol
- Gracias a las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la coliflor, las arterias se mantienen sanas.
- Los ácidos grasos omega-3 y la fibra ayudan a reducir los niveles de oxidación del colesterol LDL. Esto es excepcionalmente bueno si se está lidiando con problemas del corazón.