La higiene personal causa controversia, debido a que cada cultura y sociedad maneja patrones diferentes respecto a este. Uno de los temas asociados es la frecuencia en la que una persona debe tomar un baño o cada cuánto se debe limpiar el cuerpo.
Este dilema fue objeto de un estudio de la Universidad de Harvard, en el que se indica que el baño diario está más relacionado a una norma social, y aunque es importante cuidar el cuerpo humano, no existe un cálculo exacto que determine cada cuántos días se debe duchar una persona.
Robert H. Shmerling, miembro de la Facultad de Medicina de este prestigioso centro de estudios en los Estados Unidos, señala que las necesidades de limpieza del cuerpo humano varían y depende, en gran medida, de cómo se sienta cada individuo respecto a su imagen personal.
“Lo que se considera aceptable en este sentido varía de una cultura a otra. Y algo (quizá mucho) de lo que hacemos cuando se trata de hábitos de limpieza está fuertemente influenciado por el marketing”, expresó.
Así las cosas, si la limpieza está asociada a la eliminación de malos olores, el experto indica que la ducha diaria es clave y que esta se debe realizar por tiempos cortos, es decir, que no superen los cuatro minutos, donde el proceso se debe enfocar en las partes del cuerpo que son propensas a generar estas condiciones, como son las axilas y la ingle.
Sobre el mismo tema, un estudio publicado por la revista Time indica, con base en opiniones de expertos, que dependiendo de las necesidades propias del individuo -genética y contexto geográfico donde viva-, ducharse entre una y dos veces por semana, puede ser suficiente.
Esto se debe a que el lavado diario puede afectar la capa protectora del cuerpo, que es la piel, debido a que la mayoría de los productos que se utilizan para la limpieza personal contienen agentes químicos que pueden debilitar la epidermis y ocasionar que el cuerpo quede expuesto a contraer infecciones y/o enfermedades.
“La gente piensa que se ducha por higiene o para estar más limpia, pero bacteriológicamente, ese no es el caso”, dijo Elaine Larson, experta en enfermedades infecciosas y decana asociada de investigación de la escuela de Enfermería de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos.
Tras una investigación sobre los efectos de los productos antibacterianos para la limpieza del hogar y el cuidado de las manos, Larson manifiesta que este tipo de productos no son mejores que los jabones convencionales para prevenir infecciones y que si la finalidad para usarlos es esa, lo más aconsejable es limpiar simplemente con agua de manera regular.
Esto también es compartido por el doctor Brandon Mitchell, profesor asistente de dermatología de la Universidad de Washington, quien sostiene que “el constante lavado puede quitarle sus aceites naturales a la piel” y afectar negativamente al número de bacterias alojadas que ayudan a reforzar el sistema inmunológico en la epidermis; por lo que ducharse constantemente es contraproducente para el cuerpo.
Así las cosas, lo que señalan los expertos concluyen que bañarse regularmente no está relacionado con tener una mejor salud, sino que obedece a las necesidades que cada ser humano tenga respecto a su cuerpo. Por eso, si es cuestión de hábito, se recomienda que la limpieza se haga con productos que sean gentiles para la piel, por lo que se debe optar por aquellos que no incluyan tantos componentes químicos, debido a que estos pueden ocasionar a largo plazo la aparición de lesiones a nivel cutáneo, por el debilitamiento que generan a las capas externas que protegen el cuerpo.
También le puede interesar:
Esta es la forma correcta de limpiarse el ombligo
Mantener un cuerpo limpio es clave para evitar la acumulación de bacterias o gérmenes, los cuales pueden causar afectaciones de diversa índole.
“Se pueden encontrar en todas partes, como en el aire, el suelo y el agua. También hay gérmenes en su piel y en su cuerpo. Muchos gérmenes viven dentro y sobre nuestros cuerpos sin causar daño. Algunos incluso nos ayudan a mantenernos saludables. Pero algunos gérmenes pueden causar enfermedades”, señala Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Aunque es pequeño, el ombligo es una parte del cuerpo que necesita limpiarse regularmente. En su sección de Salud, el portal web Mundo Deportivo brinda instrucciones para limpiar el ombligo:
- Lo recomendable es aprovechar mientras se realiza el baño diariamente para incluir la limpieza del ombligo como parte de la rutina diaria.
- Agua y jabón son los ingredientes que pueden utilizarse. No es necesario utilizar otro tipo de productos. Aplicar un poco de jabón y limpiar con suavidad.
- En caso de que no desee usar agua jabón, también se puede utilizar una toalla pequeña humedecida con agua. Esto debe realizarse igualmente con mucha suavidad para evitar lesionar la piel.
- Sin importar si se realiza con agua y jabón o con el paño húmedo, es importante finalizar el procedimiento secando el ombligo para evitar el riesgo de que se acumulen bacterias.
- Luego de hacer ejercicio o actividades en las que se sude es importante lavarlo con mayor frecuencia.
- Por último, el portal web recomienda no utilizar cremas en exceso a diario a menos que el médico lo haya recomendado.