Macroeconomía
¿Sufre del síndrome del impostor? estas son las señales clave para identificarlo y las estrategias para superarlo
Según el informe The Impostor Phenomenon, se estima que el 70 % de las personas experimentarán al menos un episodio de este síndrome en sus vidas.

El síndrome del impostor es considerado como un fenómeno psicológico, en el que una persona se siente ineficiente e incapaz a pesar de sus logros. De acuerdo a la Dra. Pauline Clance, este fenómeno afecta a personas altamente competentes y exitosas.
Hablando en términos psicológicos este síndrome se refiere a una autoevaluación negativa crónica y está caracterizado principalmente por una sensación de fraude, en la que la personas le atribuyen su éxito a factores externos y no a sus propias habilidades.
Ferran Calatayud, Director Ejecutivo de Broward International University (BIU), asegura que este padecimiento es más común de lo que se cree y puede limitar el desarrollo de los líderes. Entre sus principales efectos están la inseguridad y el miedo al fracaso, lo que puede llevar a una indecisión excesiva o a evitar tomar riesgos necesarios para el crecimiento de la organización.
Además, también genera dificultades para delegar, ya que muchos líderes con este síndrome dudan de sus propias habilidades y prefieren sobrecargarse de tareas antes que confiar en su equipo.
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Cabe resaltar que este fenómeno es frecuente en personas con tendencias al perfeccionismo, a la ansiedad y al miedo al fracaso, afectando su desempeño y su bienestar mental. Así mismo, el síndrome del impostor no exclusivo en líderes con experiencia, pues el 25 % y el 76 % de los médicos en formación han experimentado este fenómeno, afectando tanto a hombres como a mujeres, así se menciona en el informe Imposter Syndrome de Suzanne Feigofsky.

Se puede decir que, superar el síndrome del impostor no es tarea fácil, ya que requiere de un proceso de autoconocimiento y desarrollo de habilidades blandas que contribuyan con el fortalecimiento de la confianza y el liderazgo. Dentro de estas habilidades se encuentra la autoconciencia y la auto percepción, que se encargaran de reconocer y valorar los propios logros, y se puede lograr mediante la reflexión personal y el mantenimiento de un diario de logros.
La comunicación efectiva también hace parte de este grupo de habilidades, puesto que aprender a aceptar elogios sin justificarse puede representar un desafío para muchas personas y la comunicación asertiva termina siendo una herramienta para construir relaciones más sólidas y recibir retroalimentaciones constructivas de la mejor manera.
Por último está la resiliencia que involucra el aprendizaje de los errores y no atribuir el éxito a la suerte. La mentalidad de crecimiento es clave, al igual que ver los desafíos como oportunidades.

Más estrategias para combatirlo
Es importante resaltar que existen distintas prácticas que pueden ayudar a convertir la autocrítica en motivación. Una estrategia efectiva es reformular el diálogo interno y cambiar la narrativa interna hacia una más positiva y realista, esto implica reconocer y reemplazar pensamientos negativos por afirmaciones positivas sobre sus habilidades, aconseja el experto de BIU university.
Aparte, para aquellos que sienten que su éxito es producto del azar, es recomendable reconocer y valorar sus logros, entendiendo que son el resultado de su esfuerzo y habilidades. Así mismo, es importante reflexionar sobre los pasos que lo han llevado a llegar a donde está, esto con el fin de internalizar el mérito propio, recomienda Calatayud.
Buscar apoyo en mentores o colegas de confianza puede ser efectivo a la hora reducir la autocrítica. Además practicar la autoafirmación y recordar los logros alcanzados constantemente contribuye al desarrollo de una mentalidad de crecimiento.

El papel de las empresas
Las empresas ocupan un rol importante en la construcción de entornos de trabajo que minimicen el impacto de este síndrome en el entorno laboral. Por esta razón Calatayud sugiere varias estrategias para aminorar el impacto de este fenómeno en los colaboradores.
Una de las estrategias que propone radica en ofrecer planes personalizados para ayudar a los empleados a identificar fortalezas y debilidades. En segunda medida propone promover un ambiente donde se valore la retroalimentación constructiva y el apoyo mutuo. Finalmente, el experto hace énfasis en la promulgación de una cultura que perciba los errores como aprendizajes y no como fracasos.