2003, ¿el despegue?
Los buenos resultados del sector financiero durante el 2002 son alentadores. Pero, para asegurar un crecimiento sostenido, deberá dinamizar más el crédito.

Para el sector financiero, el 2002 será el año en el que dejó atrás las secuelas más graves de la crisis financiera y comenzó la recuperación. Sin embargo, la actividad crediticia, que es la razón de ser del negocio, no ha sido el soporte de este mejor desempeño en los resultados del sector.
Los factores más importantes para explicar el incremento en las utilidades fueron las bajas tasas de interés que le permitieron al sector mejorar sus márgenes de intermediación, y el menor deterioro de la cartera que hizo posible una reducción de las provisiones.
A pesar de la mejoría, el sector aún tiene debilidades, como el alto volumen de activos improductivos (como cartera de dudoso recaudo y bienes recibidos en pago) en su balance. Además, todavía está lejos de recuperar los $6,7 billones que perdió entre 1998 y 2000 y mucho menos de retribuir el esfuerzo que han tenido que hacer los sectores privado y oficial del país en los últimos años para sanear la banca, con un costo estimado de $10 billones.
Por esto, si bien la rentabilidad mejora -al pasar las utilidades como porcentaje del patrimonio de 3,1% en el 2001 al 10,8% el año anterior-, aún es muy baja (menos de lo que rinden un CDT o un TES).
El año anterior también fue un llamado de atención al sistema financiero pues, a pesar de que la crisis de los TES no tuvo un alto impacto en los resultados de fin de año, es evidente que aún tiene una alta dependencia del desempeño fiscal y macroeconómico del país. Esta percepción de riesgo parece más alta para la banca extranjera, lo cual determinó que fuera la más damnificada con la crisis de los TES y que fuera el único segmento del sector financiero que se contrajo durante el 2002. El otro factor para explicar el disímil desempeño de la banca extranjera frente al resto del sistema es que realiza provisiones mucho mayores.
Los resultados
En el 2002, los establecimientos de crédito en su conjunto acumularon utilidades por $1,1 billones, lo cual representa una importante recuperación frente a los $111.900 millones que obtuvo en el 2001 y frente a las fuertes pérdidas de años anteriores. Por su parte, la cartera total de créditos creció durante el año un 5,3% nominal, lo cual implica una leve caída en términos reales (1,6%). No obstante, es notorio el crecimiento sostenido de la cartera, sobre todo a partir del segundo semestre del año y en el segmento comercial. La cartera comercial aumentó 11,7% durante el año anterior y las cifras preliminares de lo corrido del año indican que continúa creciendo a estos niveles, lo cual muestra que la demanda por crédito sigue reaccionando.
A pesar de este leve repunte y del crecimiento anual de 15,2% en el margen neto de intereses (la diferencia entre lo que obtiene una entidad por su labor de captar y prestar recursos), la actividad crediticia no ha sido el soporte de la recuperación del sector.
El aumento del margen de intereses se explica por los menores gastos de intereses, los cuales cayeron un -23,2%, frente a una menor caída de los ingresos por intereses del -11,6%.
Esta caída en los gastos de intereses refleja la política monetaria expansiva, la cual generó una amplia liquidez y bajas tasas de interés a lo largo del año, disminuyendo el costo de fondeo del sector financiero.
Por otra parte, el margen neto diferente de intereses, que incluye el resultado de todas las actividades que desarrolla el sector financiero distintas a la intermediación, como valorización de inversiones, servicios financieros, divisas, derivados y leasing, tuvo un importante crecimiento para el sector del 15,2% durante el año. Es más, el 62% del margen financiero bruto se originó en estas actividades. Este resultado puede ser el reflejo de dos hechos: primero, la crisis del mercado de deuda pública de mediados de agosto no afectó considerablemente los balances de fin de año del sector en su conjunto y, segundo, el sector buscó nuevas opciones de negocios para diversificar sus fuentes de ingresos.
"La superación de la crisis de los TES muestra un oportuno y adecuado manejo por parte de las autoridades, de una situación que hubiera podido convertirse en algo más grave para la economía", comenta Jorge Londoño, presidente de Bancolombia.
Los precios de la deuda, que cayeron cerca de 300 puntos básicos durante agosto, terminaron en sus niveles normales, debido a un cambio radical en la percepción de riesgo del país hacia el final del año. Por tanto, quienes no los liquidaron sino que optaron por retenerlos no sufrieron grandes pérdidas. Es más, algunos bancos que compraron con bajos precios durante esta coyuntura lograron ganancias con la disminución de las tasas hacia finales de año.
Así lo muestran los balances de fin de año. Si bien las cifras públicas no permiten ver el detalle, la cuenta de valorización de inversiones, en la cual TES y yankees tienen el mayor peso, finalizó el año con crecimiento y un saldo neto positivo, lo cual implicaría que el sector en su conjunto no perdió por este rubro durante el 2002.
No obstante, analistas advierten que "la crisis demostró que el sector es capaz de soportar un choque de 300 puntos básicos, pero esto no indica que sea invulnerable frente al comportamiento de la deuda pública y, por tanto, al desempeño fiscal y macro del gobierno". A pesar de que disminuyó, la participación de los TES dentro de los activos del sistema sigue siendo elevada, alrededor del 28%.
Por otra parte, los buenos resultados de los servicios financieros, con un 30% de crecimiento y que representan cerca de 40% del margen diferente de intereses, muestran un sector financiero activo en la búsqueda de nuevos negocios, como la venta de cartera.
La recuperación de los márgenes, por más de $635.000 millones en términos absolutos durante el último año, no explica toda la mejora del sector. El menor peso de las provisiones también jugó un papel fundamental.
En efecto, las provisiones netas de recuperación cayeron en el 2002 en cerca de $346.000 millones, gracias a que las recuperaciones de cartera superaron y crecieron mucho más que las provisiones que las diferentes entidades tuvieron que realizar. Esto es posible porque el sector no está sometido a un deterioro de la cartera tan fuerte como en el pasado.
En la actualidad, el decrecimiento de la cartera vencida a un -12,4% anual, sumado a una cada vez mejor calidad de cartera (8,7%), hace que las provisiones requeridas disminuyan. Por otra parte, no todo lo que se provisiona se pierde y la recuperación de provisiones del sector en su conjunto supera los $2 billones.
Por último, cabe resaltar que, a pesar de la reducción de los gastos administrativos -que según la Asobancaria han pasado como porcentaje de los activos totales del 3,8% en 1998 a 1,4% en 2002-, esto no contribuyó en mayor medida a los mejores resultados. Los gastos administrativos del sector superaron los $5,4 billones y continúan llevándose un 70% del margen financiero bruto.
"El sector no es tan eficiente como podría serlo. Un banco es una gran masa de costos fijos y lo que ha pasado recientemente es que sus activos se encogieron, mientras que el gasto se redujo en una menor proporción. A mi modo de ver, esta será una de grandes tareas del sector durante el 2003", dice Alfredo Rodríguez, director de instituciones financieras del Citibank.
Por sectores
De las 69 entidades que conforman el sector financiero, el 75% presentó una mejora en su resultado neto. Llama la atención que la mayoría de las entidades que arrojaron pérdidas son extranjeras. Mientras la banca privada nacional tuvo utilidades por $759.000 millones, la banca extranjera en su conjunto sufrió pérdidas por $53.000 millones. Sin embargo, no se puede generalizar. Entidades como el Citi tuvieron un excelente desempeño.
Las entidades especializadas en crédito hipotecario tuvieron un mejor comportamiento. Después de 5 años, las utilidades retornaron a la banca especializada en crédito hipotecario, BECH.
Pero, como bien advierte María Mercedes Cuéllar, presidente del ICAV, aún falta camino por recorrer y el sector demorará 2 ó 3 años más para superar totalmente la crisis.
Por su parte, casi todas las entidades financieras del sector público obtuvieron utilidades, lo cual les da mayores posibilidades de venta a futuro. El sector público en su conjunto obtuvo utilidades por $223.000 millones en 2002 frente a unas pérdidas de $178.000 millones en 2001.
Al considerar las instituciones oficiales especiales, el balance es mejor. El sector público de segundo piso obtuvo utilidades por $614.000 millones. Con esto, las utilidades del sector financiero como un todo alcanzan $1,7 billones.
Los resultados de enero son alentadores. Las utilidades del sector durante este mes representan un crecimiento del 110,7% respecto al mismo mes del año anterior y la cartera sigue repuntando.
No obstante, el comportamiento del sector financiero durante este año dependerá en muy buena medida del desempeño de la economía y de la reactivación de la demanda. Por ahora, los banqueros coinciden al decir que "el sector financiero está listo para respaldar la reactivación de la economía". Para recuperar la rentabilidad y consolidar las tendencias positivas del año anterior, como la recuperación de la cartera y la actividad crediticia, queda un largo camino por recorrer.