A medida que los médicos han aprendido más sobre el coronavirus y los métodos de tratamiento han mejorado, la tasa de mortalidad en los EEUU también ha ido disminuyendo.
Mientras que las normas sociales se pueden comunicar de muchas maneras, uno de los principales caminos es a través del aprendizaje observacional. ¿Cómo se comportan otros como tú en situaciones similares?
Observarlos te proporciona una hoja de ruta para tu propio comportamiento.
Cuando los gobiernos estatales deciden abrir bares, restaurantes, gimnasios y cines, puede que lo interpretes como una señal de que estos lugares son ahora "seguros" para visitar.
De la misma manera,
cuando ves a la gente socializando sin mascarillas y saltándose el distanciamiento físico, acaba pareciéndote "normal" y puede que que tú mismo renuncies a estas precauciones.
Es similar a la forma en que los grupos de amigos influyen de forma importante en los hábitos de consumo de alcohol o los alimentos que tomas.
Anhelo de conectar
Los esfuerzos para aplicar el distanciamiento han aumentado los sentimientos de aislamiento social y soledad de muchas personas, especialmente entre los adultos mayores y las personas que viven solas.
Los seres humanos son animales sociales por naturaleza. Por lo tanto, el aislamiento social puede ser particularmente desagradable. Y puede conducir a una variedad de resultados de salud deficientes, como hipertensión o un sueño más pobre.
La gente pudo dejar de reunirse con sus amigos en primavera y evitar las reuniones, pero puede ser muy difícil mantener a largo plazo un comportamiento que puede sentirse como si fuera un inconveniente y no un beneficio.
El truco es equilibrar el distanciamiento físico con la conexión social. Los investigadores saben que
recordar o sentir nostalgia por la bebida o el tabaco es uno de los
principales factores de riesgo de recaída.