Especial Servicios Públicos

Ejemplo mundial: con barrios inteligentes estas ciudades son modelo de ahorro de agua y energía

Junto a Songdo, en Corea del Sur, y Viena, en Austria, son ejemplo gracias al uso de tecnologías que reducen el consumo de agua y energía. Su eficiencia beneficia al planeta. 

25 de febrero de 2025, 1:00 a. m.
Songdo, en Corea del Sur, es un referente mundial en el desarrollo de barrios inteligente.
Songdo, en Corea del Sur, es un referente mundial en el desarrollo de barrios inteligente. | Foto: Getty Images

La ciudad de Songdo, en Corea del Sur, es un referente mundial en el desarrollo de barrios inteligentes. Diseñada desde sus cimientos con tecnologías de punta, esta ciudad optimiza la prestación de servicios públicos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Un sistema avanzado de gestión del agua permite que una buena parte del recurso utilizado provenga del reciclaje, mientras que la recolección de residuos se realiza a través de un sistema neumático subterráneo, eliminando la necesidad de camiones de basura y reduciendo la contaminación. Además, sus edificios consumen menos energía que los convencionales gracias a la automatización y eficiencia de las redes eléctricas. Las casas miden en tiempo real el consumo de energía eléctrica y lo reflejan en un panel, lo que permite una gestión más eficiente del recurso.

Este modelo de planificación urbana ha sido replicado en distintos lugares del mundo. Aspern, en Viena, también es un ejemplo de eficiencia. Construido sobre un antiguo aeródromo de 240 hectáreas, este barrio ha integrado tecnologías avanzadas para optimizar el consumo de energía. La digitalización de su red eléctrica y la implementación de fuentes renovables le ha permitido reducir considerablemente el consumo energético en comparación con barrios tradicionales. Viña del Mar, en Chile, también le apostó a la modernización de su infraestructura urbana, al digitalizar la gestión del agua y la electricidad para un uso más eficiente y sostenible.

En Colombia, la transformación hacia barrios inteligentes avanza con iniciativas enfocadas en la modernización de los servicios públicos. A través del programa Ciudades y Territorios Inteligentes, liderado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), se han impulsado proyectos que integran tecnología para mejorar la eficiencia en la prestación del agua, energía y recolección de residuos.

Bogotá ha sido pionera en esta estrategia. En los últimos años, se adoptaron diversas iniciativas para hacer de la capital un lugar más inteligente, accesible y sostenible para sus más de 8 millones de habitantes. Según Vanessa Velasco, secretaria distrital del Hábitat, “en la actualidad, estas dinámicas adquieren una importancia crucial debido al desafío del cambio climático y cada vez más marcada escasez de recursos naturales, la necesidad de abordar las desigualdades sociales y la urgencia de construir una sociedad más resiliente y sostenible”.

La funcionaria agregó que el Distrito ha venido desarrollando estrategias como ‘Revitaliza tu Barrio’, que busca generar un impacto significativo al integrar principios de sostenibilidad en la planificación y el desarrollo urbano. De igual manera, la Alcaldía busca promover una ciudad inteligente por medio del uso de la tecnología, la innovación y el trabajo articulado con todos los actores de su ecosistema.

En este sentido, existen varias iniciativas que promueven la implementación de tecnologías para fomentar la sostenibilidad ambiental. Una de ellas es la instalación de paneles solares en espacios públicos, en localidades como Santa Fe, San Cristóbal, Engativá, Fontibón, Bosa y Usme. Además, la Secretaría Distrital del Hábitat ha promovido el uso de energías renovables, como la fotovoltaica y la eólica, en el espacio público, vías y parques priorizados. También se ha avanzado en la instalación de alumbrado público LED, lo cual ha generado un ahorro del 50 por ciento en el consumo de energía.

La ciudad avanza en la implementación de estrategias de construcción sostenible y en la gestión de residuos más eficientes. Estos esfuerzos incluyen la optimización en la recolección de basuras mediante sensores para programar rutas más eficientes y reducir costos operativos. Así mismo, la digitalización de los procesos de gestión ambiental ha permitido mejorar el control del consumo de agua y reducir pérdidas en la red.

Actualmente, las viviendas certificadas ambientalmente en el país optimizan el consumo de agua y energía mediante tecnologías eficientes como iluminación LED, sanitarios de bajo consumo y sistemas de reutilización de agua, lo que reduce significativamente los costos de los servicios públicos. Además, el uso de materiales sostenibles y aislamiento térmico minimiza la necesidad de climatización artificial, lo que genera ahorros adicionales. Adicionalmente, estos proyectos pueden acceder a incentivos financieros y tributarios, que benefician tanto a desarrolladores como a residentes y hacen que la sostenibilidad se traduzca en eficiencia económica a largo plazo.

“En Constructora Bolívar tomamos la decisión de desarrollar proyectos alineados a estándares internacionales de diseño y construcción verde, donde la movilidad sostenible, los espacios para el encuentro social y comunitario, el ahorro en los consumos de agua y luz y el confort gracias a la utilización de materiales sostenibles y los diseños acoplados al entorno, estaban en el centro de la oferta de valor”, destacó Alejandra Robledo, gerente de Capital Social de la empresa, quien agregó que actualmente tienen más de 61.000 viviendas con certificación EDGE en Colombia.

En este sentido, desde la Constructora le han apostado, por ejemplo, a la gestión eficiente del consumo, implementando medidores inteligentes en proyectos como Natura y Veramonte en Bogotá. Allí los propietarios pueden controlar su consumo de energía en tiempo real a través de una aplicación móvil. Estos dispositivos envían datos actualizados diariamente, que permite optimizar el consumo, evitar desperdicios y lograr ahorros en la tarifa de energía, que pueden oscilar entre el 5 % y el 13 %, sin necesidad de esperar la factura mensual, agregó la directiva.

Además, avanzan en programas de aprovechamiento de los residuos de construcción y demolición, alcanzado un índice de aprovechamiento de estos residuos del 85%; el desarrollo de piezas con insumos reciclados; o de promoción de la cultura del cuidado y consumo responsable de los recursos naturales y la protección de los ecosistemas vulnerables.

En el mismo sentido, Amarilo le viene apostando a la gestión de la economía circular con el objetivo de minimizar los materiales de único uso y alto impacto en sus obras. De igual manera, avanza en materia de edificaciones sostenibles, en las que están incorporando en los procesos de diseño y construcción diferentes tecnologías, materiales y procesos, como la implementación de sistemas urbanos de drenaje sostenible, diseños cubiertas y muros verdes, bioclimáticaos y paisajismo con bajo consumo de agua y especies nativas.

“Esto, con el propósito de crear lugares armónicos entre lo urbano y lo ambiental que reducen emisiones de carbono y generan ahorros económicos para sus habitantes”, indicaron desde la empresa.

Todas estas estrategias demuestran que el futuro de los servicios públicos está en la innovación y la gestión sostenible de los recursos, que garanticen un entorno más eficiente y equitativo para los ciudadanos.