Una racha violenta estremeció a la ciudad de Cúcuta en la noche de este jueves. Por una parte, una niña de diez años fue asesinada a tiros en su casa del sector de Cuberos, y en el asentamiento humano de El Talento, hombres con armas de largo alcance cometieron una masacre.

Desde la Policía de Cúcuta le confirmaron a SEMANA que varias personas que se refugiaban en una casa fueron baleadas, tres de ellas murieron y otras tres resultaron heridas.
Las personas fallecidas en El Talento habrían huido del Catatumbo, donde serían señaladas de haber sido parte de las Farc.
La niña asesinada
El teniente coronel Ricardo Conde, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Cúcuta, aseguró al medio Cúcuta Real que la pequeña fue víctima de disparos cuando se encontraba en su casa, en el barrio Cuberos, sector La Tomatera.
La pequeña había sido dejada allí por sus padres, quienes salieron de manera temporal del hogar. Tiempo después, los vecinos escucharon disparos y alertaron a la Policía, que al llegar al sitio encontró a la menor malherida.
Esta fue trasladada a la Unidad Básica Puente Barco Leonés, pero no pudieron salvarle la vida.
La masacre de El Talento
El otro hecho sucedió hacia las 7 de la noche, cuando un comando armado irrumpió en una vivienda del asentamiento El Talento, donde se refugiaban varias personas.
Según el oficial, las víctimas fueron ultimadas con armas de largo alcance. Tres de ellas murieron en el lugar, tres más, heridas, fueron trasladadas a un centro médico en condición crítica.

“Al llegar al lugar de los hechos nos encontramos con tres cuerpos sin vida al interior de una casa, al parecer, fueron ultimados con armas de largo alcance. Según información recaudada por labores de inteligencia, son personas desplazadas del Catatumbo, quienes vienen huyendo de la ola de violencia que azota a esa zona del país. [De acuerdo con] lo que ellos informan, son desplazados de la violencia que hacían parte de las extintas Farc”, manifestó el oficial a Cúcuta Real.

Además, el coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, ofreció 30 millones de pesos de recompensa por los responsables de estos hechos.
