Nación
Condenan a 11 años de prisión al responsable del secuestro de un comerciante en Pereira
En el operativo realizado por la Policía desapareció de manera misteriosa Julián David Gámez Amaya, mayor de la institución
Por los delitos de secuestro simple y hurto calificado y agravado en calidad de coautor, un hombre fue condenado a 11 años y dos meses de prisión, en Pereira, luego de llegar a un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación.
El hecho tiene que ver con lo ocurrido el 2 de junio de 2022, cuando el condenado y otras cuatro personas más intentaron asaltar a un comerciante de la ciudad, pero finalmente lo obligaron a subirse a una camioneta tras fallar su plan inicial.
La víctima fue llevada en un vehículo por la vía que de Pereira conduce al municipio de Marsella. El automotor fue interceptado por la Policía. Ese día, el procesado, en medio de su huida, se lanzó a un precipicio de donde fue rescatado por las autoridades.
El uniformado se encontraba listo para descansar cuando le informaron acerca de un operativo para dar captura a tres sujetos que intentaron asaltar a un comerciante de la ciudad. Sin pensarlo ni un segundo, el mayor Gámez Amaya, en su calidad de subcomandante de la Estación de Policía Pereira, se unió a los demás compañeros que buscaban a los delincuentes.
Lo que se sabe es que la persecución se originó en el centro de la capital risaraldense y terminó en el puente de Curtiembres, donde dos de los bandidos abandonaron el vehículo en el cual huían y se internaron en una zona boscosa que está próxima. Entre tanto, su otro cómplice permaneció en el auto, por lo cual se produjo su detención, mientras que la víctima del rapto fue puesta en libertad.
También se conoció que los dos individuos que descendieron del automotor se lanzaron al río Otún desde una altura de 83 metros, para intentar evadir la acción de la justicia, pero uno de ellos falleció y el otro debió ser trasladado a un centro asistencial de Pereira por las múltiples heridas que sufrió.
A partir de ahí todo es un auténtico misterio, pues según los reportes que entregan los uniformados que participaron del operativo, el mayor Gámez se bajó de la patrulla con una linterna para inspeccionar la orilla del precipicio con el objetivo de encontrar las armas que supuestamente habían sido arrojadas por los asaltantes durante su escape.
En las declaraciones de los compañeros de Julián David se indica también que él se alejó hacia la zona boscosa y después no lo volvieron a ver, por lo que antes de retirarse del sitio se inició una búsqueda que terminó con la captura del delincuente herido y la recuperación del cuerpo de aquel que murió tras el salto al vacío.
Igualmente, este rastreo de la ribera del río Otún permitió encontrar el celular y la billetera del mayor Gámez, por lo que se presume que cayó de manera accidental a este afluente y sus aguas terminaron arrastrándolo hacia la desembocadura del río Cauca.
Para Ricardo Gámez Amaya, hermano del mayor desaparecido, fue muy extraño que en la llamada a las 4:00 a. m. le hubiesen dicho que su hermano estaba persiguiendo a los dos delincuentes que huyeron y fue en ese momento que cayó al río; mientras que de manera presencial la versión que le entregaron es que se bajó de la patrulla con una linterna para buscar las armas de estos sujetos.
Otro factor que hace más grande la incertidumbre para los familiares del uniformado es que en la orilla del río aparecieron la billetera y el celular de Julián David en perfecto estado, a pesar de la supuesta caída desde una altura de 83 metros. Lo único que al parecer había sufrido algún daño eran las tarjetas bancarias que estaban partidas, pero sus otras pertenencias no tenían ni un rayón.
El otro hermano del mayor Gámez es Hugo, para quien es más sospechoso aún que el arma de dotación de Julián David no haya sido encontrada por los organismos de emergencia que peinaron detenidamente el área de la desaparición; sino por un agente del CTI de la Fiscalía General de la Nación que la halló cinco días después del suceso, justo en el mismo lugar en el que estaban su billetera y el celular.