Su dulce sabor la hacen una de las frutas preferidas
La mandarina es fuente natural de fibra, que se encuentra en la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos. | Foto: Getty Images / Tanja Ivanova

Vida moderna

La fruta cítrica que ayuda a expulsar las heces acumuladas y mejora el tránsito intestinal

Algunas personas experimentan estreñimiento crónico que puede interferir en su capacidad de realizar sus tareas diarias.

Redacción Semana
1 de septiembre de 2023

El estreñimiento crónico se caracteriza por las deposiciones poco frecuentes o la dificultad para evacuar, lo que se manifiesta durante varias semanas o más. Es un signo habitual de muchos problemas digestivos.

Según los especialistas de la Clínica Mayo, aunque el estreñimiento ocasional es muy común, algunas personas experimentan estreñimiento crónico, que puede interferir en su capacidad de realizar sus tareas diarias. Este también puede provocar que las personas hagan demasiada fuerza para defecar.

Ahora bien, uno de los cambios necesarios en caso de estreñimiento es ingerir la cantidad adecuada de fibra. Las frutas, en general, aportan una buena cantidad. Además, son fáciles de consumir, de transportar y entre tanta variedad es fácil encontrar algunas que realmente gusten y seas deliciosas, según el portal Mejor con Salud.

Comer espárragos trae grandes beneficios para el organismo, entre ellos, prevenir el estreñimiento.
Este padecimiento significa que una persona tiene tres o menos evacuaciones en una semana. | Foto: Getty Images / AndreyPopov

Agua de mandarina para el estreñimiento

La mandarina es fuente natural de fibra, que se encuentra en la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos. Esta sustancia estimula el movimiento intestinal y reduce la absorción de grasas y sustancias tóxica.

Preparación:

La cáscara de mandarina contiene vitamina C  que ayuda al organismo.
Cuando alcance el punto máximo de ebullición, agregar la cáscara de 1 mandarina, bajar el fuego, y esperar que burbujee 2 o 3 minutos más. | Foto: Getty Images/iStockphoto
Infusión de cáscara de mandarina

Preparación:

  • Hervir 1 taza de agua.
  • Cuando alcance el punto máximo de ebullición, agregar la cáscara de 1 mandarina, bajar el fuego, y esperar que burbujee 2 o 3 minutos más.
  • Agregar 1 cucharada de manzanilla, lavanda o valeriana. Dejar que repose el té de cáscara de mandarina por unos minutos, y consumirlo frío o tibio en horas de la mañana.

Otros beneficios de la mandarina para la salud

Combate la anemia

Aliada de las defensas frente a la gripa

  • La medicina tradicional china ya consideraba la mandarina una materia de primer orden para conservar la salud. Hoy sabemos que refuerzan la inmunidad.
  • Tomar unas cuatro mandarinas diarias es un buen complemento antioxidante y estimulante de las defensas, sobre todo gracias a su riqueza en vitamina C, que ayuda a prevenir gripes y resfriados.
Cuando se acumula colesterol en las arterias incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas.
Las propiedades para reducir el colesterol de la sangre se encuentran en la cáscara de mandarina | Foto: Getty Images/iStockphoto

Ayuda al colesterol

  • Las propiedades para reducir el colesterol de la sangre se encuentran en la cáscara de mandarina. Ahí se concentra 20 veces más la cantidad de compuestos llamados flavonas polimetoxilatados que en el jugo.
  • Se cree que estas sustancias ayudan a metabolizar mejor las grasas y triglicéridos depositados en el hígado”, afirma un estudio publicado en Journal of Agricultura land Food Chemistry.

Ayuda al embarazo y a los deportistas

  • El ácido fólico y la vitamina C son imprescindibles en los procesos de división celular de los primeros meses de gestación.
  • Por otra parte, la variedad de nutrientes de esta fruta ayuda a reponer el líquido y los minerales perdidos tras el ejercicio.

Refuerza el sistema cardiovascular

  • Su riqueza en potasio actúa como diurético natural, mientras que flavonoides como la hesperidina protegen las paredes de los vasos sanguíneos y la pectina ayuda a reducir el colesterol perjudicial (LDL).
  • De esta manera reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.