VIDA MODERNA
Presión arterial alta: tres hábitos para prevenirla
La presión arterial hace referencia a la fuerza con la que es impulsada la sangre por todas las partes del cuerpo.
El control de la presión arterial es un punto importante en todas las etapas de la vida, esta puede develar algunas señales de alerta respecto al funcionamiento del sistema cardiovascular de las personas, así como también dar cuenta de que todo está en orden.
La presión arterial hace referencia a la fuerza con la que es impulsada la sangre por todos las partes del cuerpo. Según explica el portal experto en temas de salud, MedlinePlus, la presión con la que el corazón envía la sangre tiene dos características.
“Cada vez que su corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Su presión arterial es más alta cuando su corazón late, bombeando la sangre. Esto se llama presión sistólica. Cuando su corazón está en reposo, entre latidos, su presión arterial baja. Esto se llama presión diastólica”, explica.
La hipertensión es considerada como una de las enfermedades cardiovasculares más frecuentes y delicadas en las personas. Esta se caracteriza por el aumento en la presión con la que se bombea la sangre por todo el cuerpo, una condición que con el tiempo puede traer consecuencias mortales.
Este es un trastorno grave que incrementa de manera significativa el riesgo de sufrir cardiopatías, encefalopatías, nefropatías y otras enfermedades, además según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son millones de personas en el mundo quienes padecen hipertensión.
“Se estima que en el mundo hay 1280 millones de adultos de 30 a 79 años con hipertensión y que la mayoría de ellos (cerca de dos tercios) vive en países de ingresos bajos y medianos. Según los cálculos, el 46 % de los adultos hipertensos desconocen que padecen esta afección”, explica.
Lo que hace aún más peligroso este trastorno es lo silencioso que puede llegar a ser, sobre todo en su etapa inicial es casi imperceptible, por lo que puede dar sensación al paciente de que todo está en orden; sin embargo, puede ocurrir lo contrario en su sistema circulatorio.
Son diversas las recomendaciones que emiten los expertos para prevenir la presión arterial alta. Sin embargo, estas son unas de las más importantes a la hora de evitar que pueda aparecer la hipertensión.
Cuidado con el sobrepeso
Padecer de sobrepeso u obesidad aumentará el riesgo de padecer hipertensión, además de ser un imán para otras enfermedades como la diabetes. El portal Mejor con Salud, se refiere a la relación negativa entre estas condiciones.
“Por sí solo, el sobrepeso ya aumenta el riesgo de fallos cardiovasculares. Es por eso que, cuando aparecen simultáneamente sobrepeso e hipertensión, dan lugar a un riesgo cardiovascular muy importante (...) Es necesario tener en cuenta que, además de la hipertensión arterial, el sobrepeso también predispone a otras patologías como la diabetes y la hipercolesterolemia”.
Adiós al cigarrillo
En caso de que una persona no fume, ya tiene un gran terreno ganado en este proceso preventivo, sin embargo, si el cigarrillo hace parte de la cotidianidad, es necesario buscar ayuda con profesionales de la salud para que se pueda dejar a un lado.
Fumar cigarrillo aumenta la presión arterial además de generar graves daños al sistema respiratorio, en especial a los pulmones, otro órgano fundamental para el funcionamiento del sistema cardiovascular. Según el portal Scielo, el cigarrillo conforma uno de los factores de riesgo más grandes de cara a una posible hipertensión.
“La hipertensión arterial y el tabaquismo son factores de riesgo independientes para el desarrollo de eventos cardiovasculares. El consumo de tabaco determina una elevación aguda de la presión arterial por acción del sistema simpático”, explica.
Dieta saludable
La alimentación es un punto fundamental si se desea controlar la presión arterial. Según explica MedlinePlus, la reducción en el consumo de alimentos con sodio y grasas saturadas harán la diferencia para tener una buena salud cardiovascular.
“Para ayudar a controlar su presión arterial, debe limitar la cantidad de sodio (sal) que come y aumentar la cantidad de potasio en su dieta. También es importante comer alimentos que sean bajos en grasa, así como muchas frutas, verduras y granos enteros.”, asegura.